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martes, 30 de septiembre de 2014

Leuconostoc mesenteroides, el terror de las azucareras

A poco que nadie se fije, cualquiera se habrá dado cuenta que, si bien aquellos alimentos ricos en azúcar (o, siendo más finos, glucosa) no tardan demasiado en criar microorganismos, no se puede decir lo mismo del azucar puro. ¿Cuántos de nosotros nos hemos encontrado algún sobre de azúcar por los bolsillos, guardado desde hacía tantos meses que mejor ni contarlos? Algunos incluso se encontrarían con la muy desagradable sorpresa que de dicho sobrecito se había roto, dejando todo el bolsillo repleto de granitos de azúcar. Si embargo, por mucho tiempo que pasase o por muy sucio que se llegase a poner, no había crecido nada sobre ello.

¿Por qué? Muy simple: el azúcar puro deshidrata. Para entenderlo mejor, os propongo un experimento: comprar en una tienda un cuarto de quilo (por ejemplo) de gominolas de las que tengan más azúcar, comeos la bolsa entera y luego me contais lo que tardásteis en correr hasta el sitio más cercano dónde se pudiera calmar la sed. También es uno de los motivos por los cuales las bebidas azucaradas tipo Fanta o Coca-Cola, en vez de quitar la sed, parece que la dan: tienen más azúcar que agua.


Bueno, pues a los microorganismos, ya sean hongos o bacterias, les pasa lo mismo. Intentar comerse azúcar puro y morirse de sed. La cosa a veces cambia cuando se derrama el líquido suficiente sobre el azúcar, aunque en ese momento lo que usualmente más nos preocupa es evitar que nos toque ese pringue pegajoso, así como de eliminarlo cuanto antes, y no que se contamine de microbichitos.

Sin embargo, en el mundo de las bacterias existen metabolismos literalmente para todo, y sí, como alguno ya habrá adivinado, la Leuconostoc mesenteroides (ya tardaba en aparecer) es capaz de crecer sobre el azúcar puro, formando mucosas que le protegen de la deshidratación, mientras se comen (en este caso, fermentando) la sacarosa presente en el medio. Lo cual es una jodienda para las empresas azucareras, ya que, en caso de detectarse un tanque contaminado, hay que tirar todo el contenido. Sí, así sin más, nada de una limpia somera y todo listo, aunque solo sea porque es fácil de pillar este tipo de contaminación. La cosa se riza ya que Leuconostoc vive habitualmente sobre la caña de azúcar, por lo que puede infectar la caña al simplemente cortarla con las máquinas podaderas, por ejemplo.Vamos, que si se quiere, la paranoia está asegurada. Y esto hace que las empresas azucareras se vuelvan locas buscando formas de controlar o inhibir el crecimiento de esta bacteria de diversas formas, como usando sales u organismos.

Muy trise, pero ésta es la mejor imagen 
que llegué a encontrar de un cultivo crecido de Leuconostoc.

De todas formas, no todo son pegas para esta bacteria, también se le han sacado usos productivos como es en la elaboración de encurtidos, como los pepinillos, las berengenas, aceitunas, altramuces etc. Una de cal y otra de arena.



Y por si alguno se lo está preguntando todavía, no, no se trata de una bacteria patógena. Auque parece que en algún caso muy específico puede actuar como bacteria patógena oportunista (honestamente, nada interesante, ya que parece que la mayoría de las bacterias heterótrofas pueden presentarse como patógenas si se dan unas condiciones específicas).

Y nada más sobre esta curiosa bacteria, salvo que de tanto buscar imágenes de gominolas y encurtidos me ha dado un hambre canina. Así que nos vemos, que yo me voy a comer.


miércoles, 10 de septiembre de 2014

El camino de la mejora

Ya van 2 ramas caídas en 3 meses. 2 ramas con 2 muertos, quiero decir, ya que ramas caídas a secas habrá muchas más. O árboles enteros. En mi barrio, tuvieron que talar una acacia de tamaño medio porque se había tronchado en 3. Sí, en 3: copa, tronco y raíces, y un fragmento de tronco por en medio. De aquí a que decidan que los árboles son un peligro público y que hay que tirar por la calle de en medio y talarlos a todos, yo lo veo aquí a noviembra o diciembre, antes de que causen "más desgracias". Ya ha salido, de revisar todos los árboles e indicar su índice de peligrosidad del 1 al 5. Ahí va ha haber más nominados que en Gran Hermano.


De esta forma, no solo se contribuirá a la seguridad ciudadana, sino que también ayudarán con el sobrecalentamiento de la ciudad para evitar que en verano se baje de 25ºC por la noche. Que estamos en el sur de Europa, y hay que revindicarnos. Además, esos eriales sin árboles se podrán usar para instalar carpas y casetas de todos los tipos, previo pago de las correspondientes tasas, solo un poquito más que 2 duros. Todo redondo.


¿Y sí la gente se comienza a quejar por la fanta de sombra y el calor? O, bueno, con el calor no se puede hacer nada, es cuestión del tiempo, ya saben, ahí de meter mano, bien poco. Pero con la sombra la solución es fácil, que la gente vaya pegada a los edificios, para pillar las sombras de las cornisas. Además, así también pillarán el sano fresquito que sale de todos los comercios por el aire acondicionado (ya que pocos son los que no tienen las puertas más abiertas que un usurero cuando llega alguien que va a pagar), y que lo tienen puesto a temperatura polar para compensar el calor desértico del esterior.


Ah, pero una sombra (y no de fresquito precisamente) se cierne sobre ellas las cornisas, porque también les ha dado por caerse como los árboles. Y eso no se puede arreglar por la misma fórmula. Parece que no hay sombra libre. Bueno, siempre nos quedará el subterráneo

Pues parece que tampoco. Antesdeayer (contando en el momento en que escribo ésto) en Móstoles Central (parada de Metro) un viajero se encontró con un muerto en la estación. Sí, así, tal cual. Él entraba tan tranquilito a pillar su metro para ir a dónde sea que fuera, y se encontró a un hombre tirado en el suelo, "mu' quieto". Llamada al SAMUR y a la policía, pero poco que hacer. El tipo estaba definitivamente fiambre, por un ataque al corazón, sin ir más lejos. Ni ajustes de cuentas, ni robos, ni gaitas varias.

Ah, ¿y el personal de Metro? Actualmente, con toda la nueva política que mejora que va tan de puta madre, sólo podría haber 2 personas en esa estación: el vigilante y un empleado del metro per se. El primero tiene varias estaciones a su cargo (y no precisamente 2 o 3), y en ese momento estaría vigilanto otra. El otro hace multitarea (además de atender a los viajeros, también va a revisar los desperfectos en la estación cuando algo falla y dar parte para que le hagan un parche rápido un día de estos lo arreglen), también en varias estaciones. Lo que quiere decir que en ese momneto no había nadie en la estación cuando se produjo el incidente. Y sí, señores, esto es lo que nos quieren vender tan guay: 1 para cada 5 estaciones.


Lo mismo se aplica a las ramas y cornisas caídas. Antes tenían que tener un mínimo de formación para poder determinar si un árbol estaba sano o no, o si tenía una rama podrida. Porque supongo que yo no soy la única que ha visto alguna vez un árbol que tenía una mitad reseca o más llena de hongos que un pinar de níscalos en otoño (se exceptúan los catalanes), mientras que la otra mitad del árbol estaba tan fresca y saludable. Ahora, además de que hay muchos menos, también se han de dedicar a revisar desperfectos, por ejemplo. Se ve que las compañías vieron que nos gustaba mucho el multitrabajo, que ahora nos lo dan ellas, que majas.

Las cornisas lo mismo, falta de mantenimiento. Primero una grieta, después otra, luego la tercera acompañada de un desconchón, luego otro, y entonces, si tienes suerte, quizá venga alguien a ponerle un poco de escayola para solucionarlo. Que quizá ya le conozcas porque es el que vino a arreglar la rotura de la cañería que estaba encharcando el portal.


O porque te instaló este grifo tan chulo.

Y por ahí hay altoparlantes que afirman que España va recuperándose mejor que el resto de sus vecinos Europeos por haber aplicado tan tajantemente las políticas de austeridad "recomendadas", mietras a su vez España va encabezando las listas del paro.


Pues sinceramente, no veo ventaja alguna en recortar en mantenimiento, al igual que no encuentro el beneficio en recortar en futuro quitando profesores, metiendo 40 en una clase y camuflándolo con incrementar el número de colegios bilingües para que así los críos sepan decir "river" y no "río"; en salud para que nos vayamos todos al patatal com 65 años y no pagarnos la jubilación (bueno, bajo su punto de vista lo cojonudo, pero no para el menda de a pie que somos la mayoría no), la ciencia, y qué más. Pero, claro, ¿para qué invertir en algo cuyos efectos no se ven inmediatamente y encima no dan dinero inmediato? Y más si es para el vulgo, por favor. A esos, solo a regalarles caramelos y bolitas de colores de 6 meses a un año antes de las selecciones, luego promesas, y luego ya se hará lo que nos dé la gana. O, y el pan y el circo, que no se nos olvide, muy importante para mantener a las masas en calma.

Creo que eso tenía un nombre concreto... oh, sí, ya me acuerdo. DECADENCIA.


P.D.: Ah, y no os molesteís en buscar la noticia sombre el muerto en en la estación de Metro de Móstoles. Los periódicos no se han hecho noticia, se ve que no interesaba, vaya.

martes, 2 de septiembre de 2014

Fauna urbana: viciadas con el móvil

Seamos honestos, nadie se sorprende ya cuando alguien dice que todo el mundo está viciado con los móviles hasta límites enfermizos. Hemos asimilado el ver gente caminando con la mirada fina en la pantallita, comiendo con una mano en los cubiertos y otra en el teléfono, grupos de amigos en los que la mayoría están chateando por el aparato habiendo por lo menos uno que no lo suelta así le maten, gente que lo consulta en la mínima espera como activada por un resorte, o que habla más con alguien por el cacharrito que en la vida real. Todo eso, un día detrás de otro nos ha hecho acostumbrarnos a la situación hasta un límite en que ya se ve el asunto como normal. Normal una mierda, pero bueno.

Yo no tomaba esa afirmación como verdad, pero móviles, ordenadores y consolas
 se están encargando de respaldarla con toda su fuerza día sí y día también.

El caso es que ya creo haber visto la gota que colma el vaso.

A todo el mundo le llega un momento en que decide que ya es hora de entrar en el mundo motorizado, pasar unas pruebas de aptitud pagando previamente un pastón, para luego adquirir una máquina de matar con ruedas a la que puedes poner perfecta y legalmente a 120 kilómetros por hora (después de pagar otro pastizal, mucho mayor que el anterior), porque a más está prohibido y te meten una multa, o lo que es lo mismo, a seguir pagando, aunque en ésta ocasión sin recibir nada a cambio, salvo una posible bajada de los puntos del carné.

Sí, a mi también me gustaría saber quien lo quiso pintar así. 
Desde luego, perderse  no se pierde, no.

Cualquiera que esté un poco informado, sabe que primeramente se debe pasar un test, para lo cual te debes de hacer primero no menos de 70 test, para irte familiarizando con las preguntas y el cómo se plantean las respuestas. Vamos, que al libro casi no se lo toca, en muchos casos, aunque personalmente he de decir que es muy buena ayuda.



Al caso. El otro día, sentada frente a una pantalla contestando preguntas marcando la opción que creía más correcta, no pude evitar fijarme en las 2 personas que tenía a mi lado. 2 chicas, como yo. Con sendos móviles, cómo yo. Aunque yo lo quería para hacer fotos a las preguntas más rocambolescas que me había encontrado, las hubiese fallado o no, para luego repasarlas en casa. Es más cómodo que estar escribiendo, y fue algo que aprendí en los primeros días gracias a otro que también estaba con los tests.

Pero no era su caso. Era para chatear por el "guasapo" entre test y test. Ni que tuviesen unos periodos de carga tan enormes. En realidad, en un par de segundos ya te han cargado la página que sea. No es que lo vea muy normal, ya que si vas ahí es para practicar. Para el chateo ya tienes la casa que, por cierto, presenta wifi, y no tienes que estar tirando de datos. Podría entender pillar el móvil para distraerse un minuto después de 5 o 6 test seguidos, que es cuando la mente se empieza a ir por un poco por las ramas (y cuando yo empiezo a usar mi visión periférica), pero ¿en cada test? En fin, es impulsivo, tienen mono las pobres.



Entonces me fijo en que la que está a mi derecha tiene un montón de fallos: llevaba la mitad de las preguntas, y ya tendría como 5 o 6 fallos, 4 de seguido (que fue esa tira roja la que llamó mi atención). Y ella, chateando por el móvil tan tranquila.

No sé cuántos test haría, lo que sí sé es que apenas soltaba el móvil: cada 4 preguntas estaba otra vez al tema. Yo flipaba. Por eso, y por los fallos. Llevo ya alguna semanita que otra con los tests, y jamás había visto a nadie estar tanto con el móvil ni tener tantísimos fallos. El único test que le vi medio terminado tenía 11 fallos, como poco (le quedaban todavía 4 preguntas). En la vida había visto tantos fallos juntos. Yo misma, que cuando comencé, como mucho fallaba 5 o excepcionalmente 6; y lo que quería era pegarme un tiro. Y ella tan tranquila, pasando más tiempo toqueteando a su cucharacha electrónica que estando a lo que se suponía que había ido a hacer allí. No lo termino de entender.


Quizá es que yo sea tan rara como un perro verde, pero en serio, no comprendo esa obsesión continua por el guasap. Ni que fuese cocaína digital, que a todas horas tiene la gente que estar con ello, o al menos alguna gente.

Al menos, esperemos no terminar todos así.

viernes, 22 de agosto de 2014

Another Code: Two Memories (NDS)

O "Another Code: Las dos memorias" como parece que es su título en castellano, es una aventura gráfica cortita para DS (la ladrillo, esa con tantas aristas que casi parecía un Porygon). Para los que no tengan muy claro el género, se trata de juegos dónde lo que predomina es el texto: texto, texto y más texto. Y ya que no hay opción de saltarse la mayoría, puesto que hasta que no hayas leído todo lo que había que leer no te dejarán avanzar, si no te gusta leer creo que mejor pasa. ¿Y qué hacemos cuándo no estamos leyendo? Explorar el escenario, para encontrar objetos que nos den información, nos sirvan para avanzar o nos permitan resolver un puzzle, en plan Point-And-Click clásico. Así, pues, si no te gustan ninguna de las 2 cosas, simplemente huye. Tiene una secuela, pero para Wii, y con una historia diferente. Como odio que se dediquen a sacar una historia fragmentada en varias consolas, más parece una forma de tocar las narices que otra cosa.

A lo de "dos memorias" se le puede aplicar más de un sentido.

En el juego manejamos a Ashley, una chica de casi 14 años (a falta de un día) que va a la isla Bloody Edward para encontrarse con su padre, que creía muerto desde hacía once años. Como su padre no está esperándola en el muelle, Jessica (su tía y tutora legal, ya que su madre también se encuentra en paradero desconocido) se interna en la isla. Al ver que no regresa, Ashley tomará la decisión de adentrarse en la isla, momento a partir del cual comenzará realmente la historia, y mientras descubrimos qué vió Ashley exactamente hace 11 años, qué pasó con su padre y de qué va exactamente Another; también ayudaremos al fantasmita de un chico de más o menos la edad de Ashley en el momento de su muerte a recordar su pasado y ya puestos el pasado de Bloody Edward, ya que la primera vez que le veamos estará amnésico perdido al estilo de los fantasmas de Ghost Trick.

La llegada a la isla maldita. 
La verdad es que los paisajes son muy buenos

La historia es muy buena, y está dividida en 2 partes: la centrada en el pasado de Ashley y el proyecto Another y la centrada en el pasado de D (así es cómo se hará llamar el fantasma). A mi, particularmente hablando, me gustó más la de D que la de Ashley. Me pareció más interesante, aunque supongo que simplemente es una cuestión de gustos. Algo que se agradece es que sea una historia de principio y fin, sin dejar cabos sueltos.

Respecto a los personajes, éstos me encantaron, todos muy bien hechos (teniendo también en cuenta a los que solo aparecen en recuerdos). Me gustaría meterme a hablar de cada uno de forma específica, pero teniendo en cuenta que no voy a poder hacerlo como a mí me gusta sin tener que destripar todo el juego, por esta vez voy a dejarlo estar.

Primera aparición de D. 
Ahora que caigo, jamás se llega a saber quién grabó esa letra ahí...
No, no es importante, pero soy curiosa por naturaleza.

El control se hace con la cruceta y la pantalla táctil, el resto de botones, que recuerde, no tienen ninguna utilidad, o tienen el mismo uso que uno de los botones táctiles. Los puzzles, sin embargo, ya son otra cosa. Aunque la mayoría se resuelven con la pantalla táctil, hay otros que se resuelven de formas completamente distintas, como soplando o cerrando la consola (Diossssss, menuda rayada fue eso, media hora probándolo todo para luego averiguarlo por casualidad... sí, cuando ya desesperada fui a coger el iPad para buscar una guía)

En serio, así me quedé yo.

Otros ejemplos de puzzles raros es cuanto hay que usar las 2 pantallas de la consola como un espejo de una sobre otra para obtener una pista que, bueno, tampoco es para tanto; o cuando hay que probar las 2 llaves en un orden determinado para activar el puzzle para unirlas (no, no os estoy espoileando nada con eso de que había que unirlas, eso era más obvio que el 2+2 son 4) y adivinad quién las usó en un orden diferente. Y no, no valía con con hacerlo primero en el orden malo y luego en el bueno sin haber salido de la pantalla, que eso también lo hice. Había que meterlas en el "orden correcto" a la primera. A rayarse de nuevo.

Sí, al final lo logré, porque a fuerza ahorca, pero...

Otro problema viene porque en muchos puzzles en control táctil parece que comienza a funcionar mal: es decir, necesitas muchos más toques de lo humanamente razonable para conseguir completarlos. Que si bien puede tener algún sentido cuando mueves una manivela oxidada o una piedra más grande que Ashley, para simular ese efecto de "que está duro porque está oxidado" o "que cuesta porque pesa", no tiene ninguna lógica a la hora de mover una llave en una cerradura, girar un cilindro o en darle cuerda a una caja de música. ¿Es que acaso se habían enredado las cuerdas y por eso no iba? En serio, casi agujereo la pantalla. ¿Supone realmente ésto un problema? Realmente creo que no respecto al control, con un poco de paciencia e insistencia se resuelven perfectamente: sabiendo lo que hay que hacer ninguno lleva más de unos pocos minutos... a no ser que falte algo.



Una cosa que se agradece en este juego, y de lo que pecan los Point-And-Click normales, es que raramente cogerás un objeto sin saber antes en qué vas a usarlo. Por ejemplo, ves un martillo, o unas bolas de acero, pero hasta que no te encuentras con el elemento sobre el cuál vas a usarlas, no podrás cogerlas. Aunque que te permitan hacer zoom en esa zona concreta ya suele ponerte sobre la pista.

Para terminar, comentar algo sobre la propia Another, la máquina de memoria en torno a la cual gira la historia de Ashley. Confieso que, desde el primer momento que la vi, me fue completamente imposible tomármela en serio ya que presenta el mismo aspecto que...



¡Tachán! una NDS ladrillo, motivo por el cual deduzco que salió para esa consola. Si realmente salió para esa DS, me quito el sombrero con los gráficos, que me parecieron buenísimos (lo que ahora no sé es si realmente son tan impresionantes o es que yo estoy demasiado acostumbrada a los típicos monigotes de píxeles que suelen verse circulando por esas consolas).

Pros:

  • Buena historia y personajes.
  • Buenos gráficos.
  • Puzzles muy variados y originales.

Contras:

  • Tremendamente corto.
  • El aspecto de la máquina de memoria hace imposible que uno logre tomársela en serio.
  • Hay puzzles que los resuelves más por adivines y casualidad que por caer en ellos.


Y nada más para este juego, que encontré por casualidad en 4shared (página 70 y tantos, donde ya pensaba que no me podía salir nada nuevo y/o interesante), y que tiene mi completa recomendación. El principal pero: se hace excesivamente corta, deja a uno con ganas de más.


jueves, 7 de agosto de 2014

Fauna Veraniega (guía práctica)

Muy buenas, como muchos habreis comprebado al salir de vacaciones, o simplemente a la calle, en estas fechas todos los sitios se llenas de animales migratorios que solo se pueden ver por éstas fechas estivales, algunos completamente inofensivos, y otros que parecen disputarse el premio de ente más molesto del verano.

Así pues, he decidido crear una pequeña lista con los más habituales, junto a sus características particulares,  cómo identificarlos de los demás y, en un momento dado, las precauciones que se deben de tener con ellos. Comencemos con la guía:

Gambas: ésta es, con diferencia, la especie más característica del verano, sobre todo en cuanto a zonas playeras se refiere, aunque se puede encontrar en casi cualquier punto de la península. Animal bípedo de piel color rojo más o menos vivo en extremidades delanteras, hombros, espalda, pecho y cara, habitualmente, el resto del cuerpo suele ser de color más o menos claro. Existen tanto autóntonos como provenientes de otros países, siendo los más característicos los nórdicos, que pasan de un tono blanco al rojo intenso en cuestión de minutos bajo los rayos solares. En cualquier caso, se recomienda encarecidamente no tocar a un gamba, mucho menos en las zonas rojas, ya que entonces pegan un berrido y se vuelven agresivos, pudiendo incluso llegar a atacar.



Como se puede observar, algunos poseen unos patrones en la piel muy llamativos













Pesetero vulgaris: especie característica de periodos vacacionales, y que en verano se suelen ver sobre todo en agosto. Se caracterizan por, en bares y restaurantes, comerse 2, 3 y hasta 4 cestos de pan, que acompañan con raciones de bajo coste. Por el mediodía y por la tarde, se los suele ver apalancados en las mesas de las terrazas (en ocasiones incordiando al las demás mesas), con una ronda de vasos en ella (habitualmente una taza de café por cabeza, en ocasiones deciden pillarse refrescos, aunque entonces no todos beben), y que se pueden tirar perfectamente hasta 3 y 4 horas, aunque se hayan terminado la bebida hace 2. Es decir, hasta que llega la hora de comer, que si no no hay forma de echarles ni a tiros. Sin embargo, raramente se intenta levantarles de la mesa, ya que tienen fama de montar broncas de película en medio de la vía, y por lo que parece a nadie le apetece confirmar o desmentir ese bulo.

Pesetero real:  subespecie que se diferencia de su primo en que, poteriormente, va jactándose delante de sus parientes y conocidos de lo bien que ha estado y lo bien que ha comido, inventándose lo que sea necesario con el fin de dejar al resto con los dientes bien largos. Si sus conocidos quieren saber como le fue en verdad el viaje, deberían preguntarle como mínimo 6 meses después: el pesetero real comenzará a contradecirse con su primera versión del viaje.


Maleteros: suelen ir a las playas, río o campo con un almacén de comida; su escusa suele ser para disfrutar más del entorno, pero que realmente lo hacen para no gastar un céntimo más de la cuenta. Dentro de los maleteros hay diferentes categorías, pasando desde a aquel que realmente se preocupa del entorno y luego lo deja todo limpito aunque antes haya montado en la zona la fiesta del siglo, hasta aquellos que dejan todos sus desperdicios tirados de forma que compite con el homo turistic vulgaris.

Estudiantes: animales jóvenes que se desplazan en grupos de entre 3 y 14 individuos, aunque los números más habituales sean entre 5 y 9 (si hay menos, es que alguno ha fallado ese día, y si hay más, es que se han apuntado más de los previstos). Se parecen a los peseteros en que también suelen ir buscando la comida más barata en los locales, aunque se diferencian por la edad y por el motivo: los estudiantes habitualmente no tienen los recursos suficientes como para intentar ir a por algo más caro. Lo cual significa que intentarán conseguirlo todo lo más barato posible, incluso gratis de poderse. Muchos grupos, además, sienten especial predilección por algunas franquicias, como Burger King, McDonnal's, Vips, Dominos, etc. Como dentro del grupo cada cual suele tener también sus preferencias, en ocasiones suele haber discusiones bastante largas sobre dónde ir a buscar la comida.

Arramblató: los arramblatóos son una de las especies más destructivas con el medio ambiente. Éstos animales se dedican a arramblar (de ahí les viene el nombre) de forma habitual con todo lo que ven en el campo o en la playa, desde flores y ramas hasta animales como caracoles, mejillones, percebes, y en caso de tener la suerte de pillar un pulpo o un pájaro, también para casa. Por ello, son considerados por algunas autoridades algo así como una plaga. Cuando son pillados, suelen bajar la cabeza y comienzan con su canto característico, conocido popularmente como "excusas". En pueblos y ciudades suelen confundirse con los peseteros.


Críos: como suele pasar con muchos animales, las crías de muchas de las especies citadas anteriormente son indistinguibles entre sí, y la única forma de identificar su origen es echándole una ojeada a sus padres. En muchos sitios son considerados tan peligrosos para el medio ambiente como los arramblatóos, ya que se dedican a arrancar cualquier planta que les guste para llevársela, así como capturar peces, cangrejos u otros animales y luego no soltarlos, o soltarlos en sitios claramente inadecuados, ocasionando en ambos casos su muerte y una redución importante de la biodiversidad de la zona en caso de aparecer muchos en el mismo área. En cuestiones de comportamiento, se pueden distinguir 2 tipos de crías:
  • Las que se mantienen junto a sus padres, entretenidas de cualquier forma, o que se dedican a jugar sin incordiar al resto de la fauna y sin causar destrozos, dándoles sus padres o familiares un toque cuando ven que va ha hacer algo que no debe.
  • Los que parece que no saben hacer otra cosa que incordiar: se meten entre las mesas y la gente como las ratas, chillando y gritando como si aquello fuese un concurso; jugando en puertas o sitios donde claramente incordian al resto; si llevan un objeto, se dedican a lanzarlo y donde caiga cayó; muchos son espertos en romper el moviliario ajeno, ya sea colgándose de las puertas, cambiando las cosas de sitio o simplemente dando golpes con una piedra o un palo a las cosas para ver qué pasa, etc. ¿Y los padres? Habitualmente, pasando de ellos siempre y cuando no sean a ellos a quienes incordien, o riéndole las gracias. Por lo que, en efecto, los mayores raramente se responsabilizan de ellos, pero en caso de intentar darles un toque de atención a los críos, o incluso de intenter echarles, no os preocupeis que entonces aparecerá alguno emitiendo su característico graznido: " 'éjales, que ejjjque 'on nii-nos". En una ocasión pude ver a una madre lanzándoles otro tipo de llamada a su hijo, que acababa de recoger un plo el doble que él, una que me dejó pasmada "¡Niii-nooo, a'sta mesa ni je te occuurrracercarte co' exe paalo!"
Movileros: especie nueva, que se ha ido extendidendo como una plaga de 2 años a esta parte. Suelen aparecer en cualquiera de los grupos antes mencionados, y se caracterizan por estar continuamente absortos en la contemplación de un trozo rectangular de plástico y metal, a veces incluso no pueden evitar desviar la vista de su ídolo ni siquiera cuando caminan. Cuando se junta un grupo formado únicamente por movileros en una terraza, tiene lugar a una de las escenas más tristes que puedan contemplarse habitualmente por la calle: un grupo de varios indviduos, a veces hasta 7 u 8, todos pendientes del ídolo que mantienen entre las manos, ignorando la presencia de los demás y la bebida que tienen sobre la mesa, que suele permanecer sin tocar, o terminada de un trago en una brevísima pausa en la meditación.


Ciclistas: ésta suele ser una de las especies más molestas de todas, y como te toque con un individuo borde o rencontrincado, puedes hecharte a temblar. Los ciclistas suelen creerse con todos los derechos habidos y por haber tanto dentro de la calzada como dentro de la acera como por los caminos campestres. En las carreteras interrumpen el paso de los coches, obligándolos a ir a su ritmo y en ocasiones impidiendo ser adelantados adecuadamente al ir en paralero, a saber: uno por el arcén y el otro por mital del carril. O llendo en paralelo en sitios donde no se puede, o en lugares donde el arcén casi lo ocupa en su totalidad la línea blanca. En las aceras, se dedican a ir pasando entre los peatones muchas veces a velocidades más altas de lo que deberían, muchas veces pidiendo paso con su llamada característica.

Ahora imagínate ir conduciendo y encontrártelos de frente

Pisa-güevos: en las carreteras, y suele llevar con los demonios a aquellos conducotres que tengan la desgracia de encontrarse uno delante, sobre todo en carreteras secundarias y comarcales donde la posibilidad de adelantamiento parece una cosa sacada de un libro de fantasía. Su velocidad suele ser muy inferior a la del resto de los coches, lo cual origina bonitas caravanas detrás suya, manteniendose en sus trece por mucho que los de detrás griten, insulten, peguen bocinazos o le hagan gestos airados mientras le adelantan.

Homo turistic vulgaris: si bien esta especie es común durante todo el año, en verano es camuflada por la gran variedad de especies más o menos exóticas que arriban a nuestras tierras, como los peseteros. Se caracterizan por desplazarse en grupos de tamaño pequeño o mediano, por conseguir comida lo más barata posible como los peseteros, y por causar el mayor deterioro posible allá por donde vayan, tanto por dejar un montón de desperdicios desperdigados por esa zona, como por erosionar monumentos cual palomas, dañar la flora y la fauna como los arrablatóos, etc.


Bueno, hasta aquí con la pequeña lista de especies veraniegas que visitan nuestras tierras aquí en verano, espero que esto que les ayuda a identificar a los diferentes tipos y a mantener las precauciones adecuadas.

viernes, 1 de agosto de 2014

De vuelta a la normalidad



Después de unas bien merecidas vacaciones y de estar haciendo el vago a modo por el norte de España, durante todo el mes de julio, con el mar, el campo, el fresquito y otras muchas cosas; por fin he vuelto a la ciudad y al calor (a esto último sin demasiado entusiasmo, a decir verdad; por suerte parece que no es tan criminal como otros años), así como al mundo civilizado. Que durante mis vacaciones, el wifi ha brillado por su ausencia. Solo tenía en los bares, y pasaba de estar cargando con el ordenador (que pesa poquito) continuamente, además que si me había largado para desconectar no iba a estar continuamente haciendo lo mismo que hago casa. Para eso ya tengo otros 11 meses con sus correspondientes días. De hecho, el único motivo por el cual me llevé el portátil fue para la matrícula de la universidad, porque qué quereis que os diga, del iPad no me fío nada, y del móvil, menos todavía.

Y a lo que venía sobre todo, también volverá el blog a funcionar con normalidad. Y aprovechando que estoy de vacaciones, voy a intentar publicar más de una entrada al mes. Vamos a ver en que queda ese reto, ya que, por suerte o por desgracia, este blog no es el único hobby que tengo.

Por ahora nada más, nos vemos en la próxima entrada.


viernes, 27 de junio de 2014

Parón vacacional

Muy buenas, como ya habréis deducido por el título, voy a realizar un parón por vacaciones, aprovechando que, por diversos motivos, durante una buena temporada voy a estar sin internet.

Éste durará todo julio, lo cual significa que estaré completamente inactiva: no se publicará ninguna entrada nueva en el blog, ni responderé a ningún posible comentario durante ese tiempo (lo haría a la vuelta).

Bueno, y nada más, ¡buen verano y nos vemos en agosto!