Supongo que a todo el mundo le ha pasado: ir por la calle/mercado/supermercado, o incluso en el menú del de al lado (o el tuyo propio): una pieza de fruta tamaño descomunal, tamaño triple XXXL. Sí, estoy hablando de esas naranjas que tienen un tamaño equivalente a una pelota de futbol, fresas cuyo tamaño hace que que 3 de ellas basten para llenar un tapper completamente, o melones que precisan de casi los 3 forzudos del pueblo para ser transportados.
Y no, no estaba bromeando con eso de los forzudos del pueblo.
En ese momento, solo queda esperar la frase de turno, una frase que siempre llega, invariablemtne. La frase, que siempre llega:
-¡¡¡¡Hostia, eso es transgénico seguro!!!! - o cualquiera de sus mil variantes.
Por tamaño parece más un tomate.
¿Sabéis qué? PUES NO.