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sábado, 10 de febrero de 2024

Reflexión personal (sobre los point-and-click)

Desde hacía un tiempo (un tiempo de años) venía con cierto hastío a los point-and-click, uno de los que fuera mis géneros favoritos. 

Ah, bueno, normal. No es como si no hubiera escuchado previamente a otra gente comentar sobre eso mismo. Antiguos grandes fervientes admiradores de los point-and-click, que actualmente actualmente con suerte solo les producen tedio.

Rejugué el Machinarium básicamente para obtener los pantallazos. Como mencioné al inicio de mi análisis subjetivo del juego, encontré la entrada entre la gran pila de borradores que tengo acumulados, marcada como "lista para publicar, a falta de imágenes". Sé que en su momento tomé una buena cantidad de pantallazos, pero que vaya, los debí perder todos en algún motivo porque no fui capaz de reencontrarlos. 

Uno de los pantallazos que hice y que al final no terminé utilizando.
Unas preciosas vistas de la ciudad de Machinarium.

Mira que Machinarium es un juego que me justó mucho, uno de mis favoritos de hecho. Y aun así, me reinstalé el juego únicamente para conseguirlos. No tenía intención de finalizarlo. Ni siquiera sabía si iba a durar lo suficiente como para sacar un pantallazo de una zona concreta que me hacía gracia.

Al final, me lo pasé entero.

No solo eso, sino que encima  me supo a poco, por lo que decidí rejugar Botanicula aprovechando el tirón.

Altamente recomendable llevar un orden aquí o no terminas sabiendo ya que has visitado y qué no.
No hablemos ya de completado o no completado.

Me lo pasé en una sola tarde. Una puta sola tarde. 

Y no precisamente porque me acordase de los puzzles. De hecho, salvo... ¿2? No me acordaba de absolutamente ningún puzzle. No es que no me acordase de nada del juego, de hecho recordaba varias escenas y momentos, pero con los puzzles mi cerebro había hecho un barrido absoluto. Pero aun así, cayó en una tarde.

Y como aun tenía ganas de más, pues me fui a por Samorost. Había jugado el 1 y el 2, pero el 3 aun ni lo había tocado. Así pues, me rejugué el 1 y el 2 para recordar de qué iban antes de lanzarme a por el 3. Bueno, al menos me duró algo más que Botanicula.

Digamos que le di buena marcha.

Y ahora que lo he terminado, tengo mi atención puesta en Creaks. Porque sigo queriendo más. De hecho, he pensado incluso en darle una nueva oportunidad a Deponia, que lo dejé abandonado en su momento porque el protagonista me resultaba cargante (para una vez que no tenemos un personaje mudo, sale ahostiable), y porque había ciertos puzzles que su lógica no se la terminaba de comprender.

En conclusión, empiezo a pensar que mi abulia de años por los point-and-click vino más de concatenar en su momento títulos mediocres que por hartazo per sé a ese tipo de juegos. Yo no busco en los point-and-click un juego de situaciones y puzzles hiperchungos que requieran estrujarse los sesos adivinando qué es lo que quería el autor que hicieses para finalmente poder decir "me lo he pasado" y ya. Simplemente busco juegos de aventuras que me permitan explorar e interactuar con el mundo presentado, con una historia que se vaya desarrollando y no sea una frase inicial para darte la mera escusa de "escapa, punto", y cuyos puzzles y situaciones presenten lógica interna, donde los pasos a seguir (o tener idea de qué tienes que buscar o fijarte) te salgan solos aunque sean lo más extravagantes posible, que no quedarte ahí pensando en qué se supone que quieren que hagas o compruebes ahora.

domingo, 18 de junio de 2017

GTS Sol y Luna: cómo conseguir el Pokémon que deseas sin morir en el intento

Ah, la GTS de Pokémon. Ese lugar mágico dónde en principio puedes conseguir cualquier Pokémon, y en la práctica lo único que se piden son legendarios y Pokémon al nivel 100 a cambio de mierdas, y que si ofreces tú algo, empieza a ponerle velitas a Lord Helix, Arceus, y quién más se te ocurra a ver si pita la flauta. ¿No?


Pues no. La realidad es que, teniendo 4 cosas en cuenta, es sencillo conseguir prácticamente cualquier Pokémon que se desee, salvo los singulares y únicamente porque están bloqueados, lleven cinta o no. Sé de lo que estoy hablando, sobre todo después de llenarme 4 cajas y media de legendarios (lo típico que empiezas a pedir para "tener cambio" y para ver si te pasan alguno con mote, y luego simplemente no eres capaz de largar por intercambio prodigioso para hacer hueco), y que más de uno me comentase que cómo era posible que tuviera tantos legendarios de tan diversos lugares. Y por tan diversos lugares, se refiere que poseo desde un Zapdos del RF/VH hasta un Zayquaza del ROZA, pasando por un Latios del Negro 2, un Latias del HG, el trío de las nubes directamente desde Teselia o ROZA, un Ho-Oh del RAdar Pokémon, etc. Vamos, que lo único que me falta para parecer que soy de los que se ha dejado timar por lo del Banco Pokémon es haber pagado por él. Aunque no solo consigo legendarios de esta forma, claro. También es como me he hecho con algún que otro Pokémon difícil de conseguir no legendario, como todas las evoluciones por objeto e intercambio.

Algo que me cayó un día porque sí en la GTS.
Pedía un Giratina y me llegó uno brillante.
Hubiera preferido que no fuera al nivel 100, de todas formas.

¿Que por qué me dedicaría a soltar mis armas secretas por la red, para que todo el mundo pueda usarlas? Muy sencillo: ya tengo todos los legendarios que quiero prácticamente. Y para ayudar a otra gente a conseguir los bichos raros que les gusten, que cuando vas de pardillo, a la cosa puedes echarle semanas y ni aun así.


Vayamos ahora al asunto.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

El rey de la carretera

Al poco de, en el siguiente paso de tu vida adulta, te logras motorizar tras un buen palo a la cartera, y logras echarte a la carretera con tu transporte individual por el que te sablean todos los años 3 cifras en impuestos, te vas percatando que, dentro de la misma, hay categorías. No es lo mismo moverte con un 4x4, que con una moto, que llevar la "L", que ir con el coche herrumbroso del bisabuelo, ese que casi parece más un taxi de la droga que un transporte para llevarte a sitios normales como pueden ser el trabajo o la universidad. De esta jerarquía (y la posición de cada cual en ella), uno se va dando cuenta en base a las anécdotas vistas en la carretera.



martes, 16 de febrero de 2016

Los gráficos y los videojuegos tipo creepypasta

Esta es la historia de una jugadora que en internet se hacía llamar Lakriba, Fénix A.j., o simplemente Fénix. A Fénix le gustaba jugar a videojuegos, en especial títulos indie o directamente pocos conocidos. Fénix también tenía un blog, llamado "La Red Subterránea", dónde entre otras cosas, se dedicaba a opinar sobre aquellos juegos que más la habían gustado, obviado aquellos que no, ya que era de la política de "si algo es malo, lo mejor es no hacerle publicidad gratuita". Antes de continuar, me gustaría avisar que esta entrada contiene gran cantidad de pantallazos, así como posibles leves spoilers de alguna situación avanzada del juego. Pero sobre todo MUCHOS pantallazos.


jueves, 24 de diciembre de 2015

Si no lo has hecho, no has tenido infancia.

¿Cuántas veces habéis oído esa frase como encabezamiento de una serie de 7 a 12 sentencias que retratan acciones que, supuestamente, todos hemos hemos hecho o padecido durante nuestra infancia? Bien es verdad que aquí lo raro sea encontrar a alguien que cumpla todas ellas. Yo, por ejemplo, suelo fallar en casi todas referentes a los videojuegos: mi primera consola (la GBA) la tuve como con 11~12 años, y el internet, unos 2 años más tarde. Por tanto, no, no he jugado a casi ninguno de los "clasicazos" que nadie se puede perder. Y mira, aquí estoy.

Esta es mi lista de lo que considero que, si no lo has hecho o no lo has padecido, tienes un trauma o no tienes una infancia completa. Aunque en algún caso, más bien sea que te has librado de una buena. En fin: allá vamos, con mi lista particular de:

No has tenido infancia si no:

miércoles, 21 de octubre de 2015

Mis 5 capítulos finales más tétricos en videojuegos

Hay capítulos finales absurdos, divertidos, humorísticos, dramáticos, y luego están esos finales de toque espeluznante que no te esperas. Remarco lo de que "no te esperas", ya que si uno está jugando un juego de terror, o un juego gore, o algo similar, es obvio que lo más probable es que el final no sea plato de buen gusto.

Cuando estos finales realmente se hacen notar es en juegos en principio inocentones, de colores y ambientación alegre y colorista y, por qué no, a veces un tanto infatilones en apariencia. Y si bien es verdad que habitualmente te percatas de que hay una parte siniestra bajo toda esa alegría, raramente suele ser suficiente para prepararte para lo que te depara el capítulo final, llegando incluso, en algunos casos, a preguntarte a ti mismo si no te habrás bajado por casualidad la versión creepypasta del juego.

Fanart visto en internet. No, no sé quién es el autor.

Debido a que esta se trata una entrada de puro espoiler, y que por ende, no me voy a contener nada (a diferencia de lo que suelo hacer en los análisis), voy a poner ahora los juegos de los que voy a hablar. Si hay alguno que no te hayas pasado, recomiendo hacerlo: todos son juegos cortos de entre 3 y 5 horas (siendo la excepción Soul Bubbles, dónde es bastante más).

Así pues, por orden de aparición, hablaré de los capítulos finales de Soul Bubbles, Portal, Little Inferno, Botanicula y OFF.


jueves, 13 de agosto de 2015

La conspiración de los refrescos

¿A quién no le ha pasado antes? Estar sediento, por el calor de 35º de media, por la caminata que te has pegado del centro a la periferia a ver si lograbas encontrar lo que buscabas, la carrera para lograr pillar el metro o autobús de turno y no tener que malgastar 10 minutos de tu vida inútilmente en la espera del siguiente, o simplemente porque llevas desde las 8 sin meterle ningún tipo de líquido al cuerpo y ahora son las 3. Pensar en cómo poder refrigerante por dentro. Pensar en tomarte algo bien fresquito. Pensar en un refresco, así, recién salido de la nevera o cámara frigorífica, bien fresquito, para calmar la sed...




Mmmmm qué ricos...

Bueno, en ese momento, ¡está decido! Te diriges al bar, puesto de calle o chino más cercano a reclamar tu preciado refresco por el módico precio arbitrario de entre 1 y 2 euros y medio (según el gusto del dueño).

Coges el refresco, lo abres, y empiezas a beberlo, esperando calmar la sed. Uno, dos, tres tragos y parece que ya está hecho. Pero a los 2 minutos como mucho, otra vez viene esa odiosa sensación a atormentarte. Bueno, un trago más. Y vuelve a pasar lo mismo. Venga, otro trago. Y otro más. Y te vuelve a rascar la garganta la sed. O, bueno, otro par de tragos. Pero regresa al minuto. *Sigh*, está bien, otro más. Parece que estabas más deshidratado de lo que pensabas. Otro más. Vuelve la sed. Otro m... ¡¿A DÓNDE COÑO SE HA IDO MI REFRESCO?!

Se marchó volando, como esta palomita.

Pues eso, que se ha acabado. Y tú con la misma sed que antes. Solo que con 3 diferencias: en tu monedero faltan las monedas justas del precio del refresco, tienes el sabor del mismo impregnando toda tu boca, y estás dudando entre si dejarlo estar y pasar sed, o pillarte otro.

Antes de que la sed realmente acabe contigo...

Comprarte otro puede parecer la opción más tentadora, si no fuera porque como a (casi) cualquier hijo de vecino, cuándo uno lleva más de 2 refrescos de seguido, está más que saturado de tanto producto y tanto azúcar aguado. Y si ese fuera el único problema, todavía valdría, pero es que no: por la sed no te enterarás (ya que se mantiene) pero por las ganas de mear, sí que sabrás cuánto te has pasado bebiendo.

Así, que tus colegas no se den cuenta de tu precaria situación.

Y ahora tienes 2 opciones, entre las que tienes que elegir rápido mientras bailas el casachó en un intento desesperado de montar el gran lago en el mismo sitio en el que te encuentres. Una es entrar a un lugar con baño (un bar, un mercado, tu casa, la casa del amigo, la de la vecina del quinto, ¡todo vale en un apuro!), o soltar la carga en todo el suelo. La segunda opción, la de los cerdos y los marranos, es la favorita de muchos tíos, ya que claro, como solo hay que sacar el miembro, con ocultarse un poco detrás de un arbusto o una farola, o incluso simplemente ponerse de espaldas ya les vale. Que sí, que les estará viento todo el mundo y dios mundo, pero a ellos les da igual, se creen bien ocultaditos a las miradas del público.

Tú tranquilo,
que no se te ve nada, pero nada-nada

Más problemas los tienen las tías, por el hecho de que tienen que dejar todo el culo al aire para evacuar, y todo eso. A no ser que estemos hablando de una pasada de rosca a la que todo le da igual, intentará buscar un lugar mucho más oculto de miradas indiscretas, para evitar miradas, palabras, silbidos, y algún que otro vídeo a Youtube o foto a Cuánto Cabrón como extra, algo que puede pasar con un 50% de probabilidades, según las últimas estadísticas.

Tú solo cambia a la leona por un menda con móvil a punto.

Sin embargo, como tengas la regla, mejor que la segunda opción ni la intentes. No solo porque se da todavía más espectáculo y lo dejas todo todavía más pringando, sino porque además el riesgo de acabar en las redes se multiplica. En ese momento, depende única y exclusivamente de la probabilidad de que aparezca alguien que no tenga el móvil sin una gota de batería, y que además no le de corte sacarte el vídeo/la foto mientras tú le estás mirando fijamente.

Y mientras dejas el suelo así de mono.

Y todo esto, por supuesto, con una sed de caballo, no nos olvidemos de la premisa inicial y principal. Con una sed de caballo, aun habiendo tragado más líquido que una alcantarilla limpia un día de mucha lluvia.

¿Y cómo es posible esto? se preguntarán muchos.

Muy sencillo, por el mismo motivo que el agua de mar no quita tampoco la sed: la relación entre soluto y disolvente es demasiado alta, lo que significa que hay demasiado soluto disuelto en el líquido, con lo cual la concentración de solutos en la sangre se mantiene. Para los dummies: tiene demasiado azúcar.

A Azúcar le gusta esto.
No, tranquilos, no espero que nadie pille la referencia, pero bueno.
Me hacía ilusión.

Vale, ok, ¿y por qué las empresas querrían hacer una bebida refrescante que, en vez de quitarte la sed, te la diera? ¿Qué ganan con eso?

Bueno, ahí... creo que te puede responder perfectamente tu monedero. ¿Cuántos refrescos pueden caer de esa forma en una tarde cuándo solo debería haber caído uno? ¿Dos? ¿Tres, cuatro quizá?


Tras toda esta aventura, decides probar aquello que habías dejado como opción descartada, cómo último término, como la elección a la desesperada, aquella de "solo hacer si todo lo anterior falla".

Y ese es el momento en que te acercas a una máquina expendedora, un chino, un bar o lo que te pille más cerca, y pides una botella de agua pequeña. La abres, empiezas a beber y... media botella, y la sed ha desaparecido. Y pasa un minuto, y no vuelve. Y pasan 5, y tampoco. Al final, la opción más rápida y más barata resultó ser esa que habías dejado apartada porque ¡el agua, por favor! ¡Qué insulsa! ¡Eso, para los animales! (Como si nosotros no lo fuéramos). Y, al final ¿qué? ¿Qué es lo que te ha quitado esa sed que incluso hacía que te entrasen ganas de roer las piedras a ver si se desvanecía?

Cómo te crees que te ves.

Para salir de juerga, de bares, o de lo que se quiera, todo lo demás está genial. Ahora bien, para matar la sed, el agua corriente es medalla de platino.

¡AGUA, HE DICHO AGUA, NO WHISKEI!
¡DEJA DE CORROMPERME AL PÚBLICO!

¿Entendéis ahora por qué cada vez se ven menos fuentes funcionales por las ciudades?

lunes, 6 de julio de 2015

5 sitios que odio en los videojuegos

Todos tenemos lugares en los videojuegos en que preferiríamos no volver a pasar ni a tiros. Porque son un coñazo, largos, aburridos, liosos y/o llenos de enemigos tocapelotas. Ojo, no digo fuertes, digo tocapelotas. Son 2 cosas muy distintas y no excluyentes. Sin más preámbulos, paso con la lista.


Pokémon: Ruta 37 (HG/SS)

Mientras me decido de si hago o no hago una macroentrada analizando todos los juegos principales de Pokémon para la DS, os dejo con el sitio más odiado para mí de todos los juegos de Pokémon: ni Monte Moon, ni rutas acuáticas con sus miles de Tentacool, ni gaitas varias: el auténtico el dolor de ovarios, la zona que me hace lanzar un suspiro al cielo cada vez que he de atravesarla, es la ruta 37, del dúo Heartgold y Soulsilver.


Bien, os preguntaréis, ¿qué tiene de horroroso esa ruta? En principio no parece nada para tirarse de los pelos: un camino corto que comunica con Ciudad Iris desde el sur. El problema que tiene, queridos míos, es el trozo de hierba alta que hay que atravesar sí o sí para llegar a Ciudad Iris desde el sur. "Bueno, hay bastantes rutas dónde hay que atravesar un trozo de hierba alta, agua o lo que sea para llegar al destino". Sí, eso es cierto... pero el caso es que se trata del único juego dónde parece haber sido programado de forma específica que te ataque un pokémon salvaje en el 95% de los casos. Pasar por ahí de rositas sin salirte al paso absolutamente nada es equiparable a encontrar un brillante.


Y es un coñazo absoluto: los pokémon de esa ruta dan poca experiencia, y usar un repelente es absurdo para un trozo que apenas son 10 pasos de hierba, ya que después no te vuelves a topar con otro sitio en que aparezcan okémon en por lo menos 50 pasos, no importa si se va o se viene. En los demás juegos las zonas comunicantes, en las que tienes que atravesar sí o sí zonas dónde algo puede saltarte a la cara, en la mitad de las ocasiones no aparecerá nada. Y estoy hablando no solo de zonas de 4 pasos, sino también de pasos largos como el trayecto de Férrica a Verdegal, Bosque Vetusto. etc e incluso otros lugares dentro. Vamos, que un coñazo sin precedentes.

... y terminar usando vuelo para esos 10 pasos.

Portal: 2ª y 3ª parte del Escape

Los juegos de Portal y Portal 2 me chiflan, me los he pasado varias veces, pero si hay algo que apenas puedo aguantar son los pistones que aparecen en Portal. En serio, ODIO esa parte. El sobrevivir depende tanto de habilidad como de lanzar una moneda al aire para que todo (la posición de portales y pistones) te coincida perfecto ya que hay muchos puntos ciegos, el ruido de los pistones chocando es desquiciante, y encima hay alguna parte que, aun habiéndome pasado el juego ya unas 3 veces, sigo sin tener ni puta idea de cómo lo he hecho. Triste, pero cierto.

Unas 4 veces suelo morir en este partes antes de lograr pasar.

Castlevania: Torre del Reloj (TODAS)

La Maldita Torre del Reloj. De Castlevania. Sí, así, en general. Me importa un bledo del juego que me hables, ya que siempre nos referiremos a una estructura que se encuentra en un punto avanzado del juego, que el mapeado simula, más o menos, a una torre; cuyo jefe suele ser Muerte, salvo alguna ocasión en que se trata de algún demonio como Céfiro, que controla el tiempo; que hay que ir avanzando en plataformas y suelos móviles mientras un buen puñado de enemigos voladores intentan tirarte de las mismas; que las paredes, suelo y techo están más llenos de pinchos que de dientes los animatrónicos de FNAF 4; y que en la mitad de las salas te encuentras con cabezas de medusa doradas, que son las que te convierten en piedra. Si es ese estado caes en una zona llena de pinchos, vete despidiendo, porque lo más seguro es que la barra de vida se vacíe antes de que logres recuperarte tú de la petrificación.


Ambas de Dawn of Sorrow.
El del único de los que he jugado que he encontrado pantallazos 
que realmente muestren como es la jodida.

En efecto, la Torre del Reloj es tan jodidamente frustrante como suena. Y lo peor es que aparece en TODOS Y CADA UNO de los Castlevanias. Si bien hay mapeados que son más sencillos que otros (el del Portrait of Ruin o el de Dawn of Sorrow son sencillamente infernales), os aseguro que cada vez que llego a la Torre del Reloj, mis ganas de pasármelas están a la misma altura de que empezar a machacarme los dedos con un martillo.

No lo he jugado, pero este mapeado también tiene pinta de traérselas.



Soul Bubbles: Quivira

Soul Bubbles tiene varios elementos en los diversos mapeados con el objetivo de ralentizarte y aumentar la dificultad que se pueden hacer un poco pesados, como las cascadas de rocas, el Gurú Invencible, etc. Además de una serie de puzzles que has de resolver si quieres seguir avanzando. Muy bien, eso lo cazo, no hay problema. Pero de ahí a lo que nos encontramos en el 4º mundo, Quivira, hay un trecho. Solo decir, que el juego me lo pasé en 2 fases, con un importante parón (de varios meses) entre medias, originado porque quedé hasta la coronilla, por no decir otro sitio, de Quivira. La manía que le cogí al lugar no tiene nombre. Si habéis leído la entrada de Soul Bubbles os acordaréis de que mentaba con odio a unas criaturas de las cuales solo se veía la caña de bambú a través de la cual disparaban púas a las burbujas. Sí, este nivel está LLENO, y cuando digo LLENO y con mayúsculas es que los concentra a todos aquí (lo bueno es que eso significa que no vuelven a aparecer).

"Dónde el enigma se oculta".
Ya. Y las ganas de pegarse un tiro también.

Aunque seamos honestos, si fuera solo por los camperos no estaría poniendo el grito en el cielo. El problema viene en que son la punta del iceberg. Quivira está toda llena de enemigos, la mayoría inmortales ya que en ese nivel todavía se carece del método adecuado para hacerles frente, por lo que la única solución es irlos esquivando como mejor se puede por los túneles. Y que en medio de esos esquives, te encuentres con que la burbuja se ha reventado mágicamente por 6ª vez, es suficiente como para querer lanzar la consola o por la ventana, o contra la pared. O las 2 cosas: por la ventana contra la pared del edificio de enfrente.


Resulta agotador el tener que estar esquivando a todo quisque, y a la vez intentar averiguar dónde se esconden las putas cañas, porque para colmo de males se camuflan. Por lo que sí, al final, no importa lo muy atento que quieras estar, que en la mitad de las ocasiones, entre el puzzle, el aire, los mosquitos y la madre que los parió a todos, no lo vas a ver venir. Y así a lo largo de los 5 niveles que componen Quivira.

¿Sabes lo peor de todo esto? Que de postre encima tienes los puzzles más tediosos y largos de todo el juego. Tediosos, que no difíciles. Para rematar bien la cosa, hay varios casos dónde te echan para atrás como falles un paso. No si, la paciencia con este nivel se entrena, y mucho. Afortunadamente, el resto de los mundos son más divertidos.




Half-Life: partes subacuáticas. Así, en general

Lo confieso, yo tengo un serio problema con las partes subacuáticas de casi cualquier juego. Entre el control de mierda que se suelen gastar, y que no quiero bajo ninguna circunstancia que el personaje muera ahogado, termino con un estrés y un agobio que no es normal.


El Half-Life presenta eso mismo: control de mierda, miedo a ahogarme, y la inclusión de 2 elementos nuevos: El 1º los ictiosauros (que yo llamo simplemente "tiburón", porque a un ictiosaurio solo que parece el que es subacuático), que no para de intentar comerme el culo (¿tan difícil es atacar a la gente de frente? Pregunto). El 2º, que no tengo ni puta idea de qué es lo hay bajo el agua hasta que no me he metido. Eso último ya basta para ponerme nerviosa, MUY nerviosa. Combinado con todo lo demás, se traduce en que tenía que hacer paradas cada 10 minutos para calmar los nervios.

Si es que a mí, ni bichos raros, asquerosos y/o horripilantes, ni música rara, ni nada de eso: si queréis que se cague; buceo, y control y visibilidad de mierda.

La cara HdP del bicho ya te va poniendo sobre aviso de lo cabrón que va a ser.



Y estos son los 5 sitios que, actualmente, más odio tener que volver a repetir actualmente. Supongo que a medida que vaya jugando a más juegos la lista se irá ampliando, aunque no creo que muy rápido: creerme cuándo digo que en esta categoría no entra precisamente cualquiera.

martes, 9 de junio de 2015

R4: mi propia experiencia

Si sois de los que empleáis R4, que es algo seguro si se posee una DS de la categoría que sea, supongo que os habreís encontrado con diversos problemas: que si no me arranca, que si no me reconoce la tarjetita, que si no me carga algún juego o no me reconoce los guardados, etc. Al igual que dirá que estoy 100% convencida de que todo el mundo, al menos en España, posee una R4 pirata. Sí, al parecer hay R4 originales y R4 piratas (que son todas las que se encuentran en venta ya que las originales jamás se sacaron a la venta en España). De hecho, originales solo se sacaron en unos pocos países, y sinceramente no creo que nadie se haya pillado una tarjeta para que se la envíen cuando en cualquier tienda de elementos eletrónicos dispones de ellas y para elegir (piratas, pero que queréis que os diga, eso de R4 originales y R4 piratas me suena más a márqueting que a cualquier otra cosa).

Dicho lo cual, ¿soy a la única que le parece absurdo la guerrilla que hay en cuanto a los fabricantes tarjetas R4 originales contra las piratas? Quiero decir, ¡estás sacando un producto que ayuda al pirateo lo indecible, y te estás quejando que otra empresa te está haciendo lo mismo a ti!

En fin, al tema.
Voy a hablar de mi experiencia con las targetas R4, al menos de las que han llegado a mis manos. Por si a alguien le pudiese resultar útil mi conocimiento.


jueves, 22 de enero de 2015

Videojuegos en mercadillo: barato y para todas las consolas. PARA. TODAS.

Hace un tiempo descubrí que, al igual que no merece la pena nunca comprarse un juego de salida ya que a los 4 meses te lo encuentras un mínimo de 10€ más barato a poco que se busque, es más barato comprar en mercadillo que en tiendas especializadas tipo GAME. Yo hace tiempo que no piso una tienda GAME, (aunque quizá vuelva a empezar este verano, por eso de alquilar juegos, para la 3DS).

¿Qué por qué?

Bueno, digamos que porque no me parece taaaaaan barato. Quiero decir, en puestos del Rastro he visto vender juegos nuevos un par de euros más barato a como los vendían en el GAME... de segunda mano.

El mejor ejemplo que tengo ahora, y que va a entender todo el mundo, es con las nuevas ediciones de Pokémon, los remakes Rubí Omega y Alfa Zafiro. 

En tiendas GAME, ambos juegos en formato físico se encuentran a 44€ y pico, los nuevos. Los de segunda mano, a 37 y algo. En el mercadillo, en una tienda me encontré el Zafiro Alfa por 38€, y en otra, las 2 versiones, por 36€. No me las compré, básicamente porque no me apetece viciarme ahora con el competitivo, eso para el verano. Nunca he probado el competitivo en Pokémon, y por echarle un vistazo. Además de por flipar cómo de guapo han dejado el primer juego de Pokémon que jugué. Y me acabo de fijar que he puesto "las". Como si me fuera a comprar las 2. Solo una versión, claro, La Zafiro seguramente.

El caso, supongo que os habréis fijado en el precio, ¿verdad? Casi 10€ más barato en el mercadillo, y NUEVAS, no de 2ª mano. Y solo un mes después (esto lo vi en enero). Pues el caso es que creo que todavía pueden bajar más: con un poco de suerte, para junio ya estén por los 30€.

Otro juego que me llamó la atención el precio fue el de Castelvania: Mirror of Fate. Me lo compré por 20€. Nuevo. 20. Míseros. Euros. Vale que ya ha pasado un tiempo, pero a ver dónde te lo encuentras por ese precio, que por cierto es el precio mínimo al que te puedes encontrar un juego decente de 3DS. Por tiendas GAME desde luego que no, que lo estuve mirando.

Sin embargo, eso no es lo mejor del asunto. Lo mejor es el catálogo de una de las tiendas que me mencionado. Bueno, el de ambas está bastante bien, tienen una colección de juegos im-pre-sio-nan-te a la venta. Pero mientras que una se centra en los juegos de las consolas modernas, la otra es el paraíso de los juegos retro. 

Y cuando digo paraíso de los juegos retro me ref... ¿sabeis qué? Miradlo por vosotros mismos. Seguro que controláis más que yo, que apenas he tocado una consola de sobremesa, y de portátiles solo sé de Nintendo a partir de la GBA.




¿Que por qué la firma de las 3 imágenes? 
Porque estas fotos me las curré yo, no ha sido nada sacado de por ahí.

Yo he logrado identificar Game Boy Color, Game Boy Advance, DS de diversas clases, una Play Station (no sé qué número), una SNES, creo que también vi un día una Game Cube (¿o era la 64? me temo que las lío, por favor no me peguéis), y eso solo hablando de máquinas. Que de juegos creo que tienen para todas las plataformas.

Lo mejor de todo es que tienen tienda física. Es decir, una estable, no solo la de va-y-viene del rastro.

Y como sé que muchos tendréis interés en ello, os dejo la dirección de la misma.

Sí, es una foto. Estaba muy vaga como para hacer un escaneo. 

martes, 2 de septiembre de 2014

Fauna urbana: viciadas con el móvil

Seamos honestos, nadie se sorprende ya cuando alguien dice que todo el mundo está viciado con los móviles hasta límites enfermizos. Hemos asimilado el ver gente caminando con la mirada fina en la pantallita, comiendo con una mano en los cubiertos y otra en el teléfono, grupos de amigos en los que la mayoría están chateando por el aparato habiendo por lo menos uno que no lo suelta así le maten, gente que lo consulta en la mínima espera como activada por un resorte, o que habla más con alguien por el cacharrito que en la vida real. Todo eso, un día detrás de otro nos ha hecho acostumbrarnos a la situación hasta un límite en que ya se ve el asunto como normal. Normal una mierda, pero bueno.

Yo no tomaba esa afirmación como verdad, pero móviles, ordenadores y consolas
 se están encargando de respaldarla con toda su fuerza día sí y día también.

El caso es que ya creo haber visto la gota que colma el vaso.

A todo el mundo le llega un momento en que decide que ya es hora de entrar en el mundo motorizado, pasar unas pruebas de aptitud pagando previamente un pastón, para luego adquirir una máquina de matar con ruedas a la que puedes poner perfecta y legalmente a 120 kilómetros por hora (después de pagar otro pastizal, mucho mayor que el anterior), porque a más está prohibido y te meten una multa, o lo que es lo mismo, a seguir pagando, aunque en ésta ocasión sin recibir nada a cambio, salvo una posible bajada de los puntos del carné.

Sí, a mi también me gustaría saber quien lo quiso pintar así. 
Desde luego, perderse  no se pierde, no.

Cualquiera que esté un poco informado, sabe que primeramente se debe pasar un test, para lo cual te debes de hacer primero no menos de 70 test, para irte familiarizando con las preguntas y el cómo se plantean las respuestas. Vamos, que al libro casi no se lo toca, en muchos casos, aunque personalmente he de decir que es muy buena ayuda.



Al caso. El otro día, sentada frente a una pantalla contestando preguntas marcando la opción que creía más correcta, no pude evitar fijarme en las 2 personas que tenía a mi lado. 2 chicas, como yo. Con sendos móviles, cómo yo. Aunque yo lo quería para hacer fotos a las preguntas más rocambolescas que me había encontrado, las hubiese fallado o no, para luego repasarlas en casa. Es más cómodo que estar escribiendo, y fue algo que aprendí en los primeros días gracias a otro que también estaba con los tests.

Pero no era su caso. Era para chatear por el "guasapo" entre test y test. Ni que tuviesen unos periodos de carga tan enormes. En realidad, en un par de segundos ya te han cargado la página que sea. No es que lo vea muy normal, ya que si vas ahí es para practicar. Para el chateo ya tienes la casa que, por cierto, presenta wifi, y no tienes que estar tirando de datos. Podría entender pillar el móvil para distraerse un minuto después de 5 o 6 test seguidos, que es cuando la mente se empieza a ir por un poco por las ramas (y cuando yo empiezo a usar mi visión periférica), pero ¿en cada test? En fin, es impulsivo, tienen mono las pobres.



Entonces me fijo en que la que está a mi derecha tiene un montón de fallos: llevaba la mitad de las preguntas, y ya tendría como 5 o 6 fallos, 4 de seguido (que fue esa tira roja la que llamó mi atención). Y ella, chateando por el móvil tan tranquila.

No sé cuántos test haría, lo que sí sé es que apenas soltaba el móvil: cada 4 preguntas estaba otra vez al tema. Yo flipaba. Por eso, y por los fallos. Llevo ya alguna semanita que otra con los tests, y jamás había visto a nadie estar tanto con el móvil ni tener tantísimos fallos. El único test que le vi medio terminado tenía 11 fallos, como poco (le quedaban todavía 4 preguntas). En la vida había visto tantos fallos juntos. Yo misma, que cuando comencé, como mucho fallaba 5 o excepcionalmente 6; y lo que quería era pegarme un tiro. Y ella tan tranquila, pasando más tiempo toqueteando a su cucharacha electrónica que estando a lo que se suponía que había ido a hacer allí. No lo termino de entender.


Quizá es que yo sea tan rara como un perro verde, pero en serio, no comprendo esa obsesión continua por el guasap. Ni que fuese cocaína digital, que a todas horas tiene la gente que estar con ello, o al menos alguna gente.

Al menos, esperemos no terminar todos así.

jueves, 7 de agosto de 2014

Fauna Veraniega (guía práctica)

Muy buenas, como muchos habreis comprebado al salir de vacaciones, o simplemente a la calle, en estas fechas todos los sitios se llenas de animales migratorios que solo se pueden ver por éstas fechas estivales, algunos completamente inofensivos, y otros que parecen disputarse el premio de ente más molesto del verano.

Así pues, he decidido crear una pequeña lista con los más habituales, junto a sus características particulares,  cómo identificarlos de los demás y, en un momento dado, las precauciones que se deben de tener con ellos. Comencemos con la guía:

Gambas: ésta es, con diferencia, la especie más característica del verano, sobre todo en cuanto a zonas playeras se refiere, aunque se puede encontrar en casi cualquier punto de la península. Animal bípedo de piel color rojo más o menos vivo en extremidades delanteras, hombros, espalda, pecho y cara, habitualmente, el resto del cuerpo suele ser de color más o menos claro. Existen tanto autóntonos como provenientes de otros países, siendo los más característicos los nórdicos, que pasan de un tono blanco al rojo intenso en cuestión de minutos bajo los rayos solares. En cualquier caso, se recomienda encarecidamente no tocar a un gamba, mucho menos en las zonas rojas, ya que entonces pegan un berrido y se vuelven agresivos, pudiendo incluso llegar a atacar.



Como se puede observar, algunos poseen unos patrones en la piel muy llamativos













Pesetero vulgaris: especie característica de periodos vacacionales, y que en verano se suelen ver sobre todo en agosto. Se caracterizan por, en bares y restaurantes, comerse 2, 3 y hasta 4 cestos de pan, que acompañan con raciones de bajo coste. Por el mediodía y por la tarde, se los suele ver apalancados en las mesas de las terrazas (en ocasiones incordiando al las demás mesas), con una ronda de vasos en ella (habitualmente una taza de café por cabeza, en ocasiones deciden pillarse refrescos, aunque entonces no todos beben), y que se pueden tirar perfectamente hasta 3 y 4 horas, aunque se hayan terminado la bebida hace 2. Es decir, hasta que llega la hora de comer, que si no no hay forma de echarles ni a tiros. Sin embargo, raramente se intenta levantarles de la mesa, ya que tienen fama de montar broncas de película en medio de la vía, y por lo que parece a nadie le apetece confirmar o desmentir ese bulo.

Pesetero real:  subespecie que se diferencia de su primo en que, poteriormente, va jactándose delante de sus parientes y conocidos de lo bien que ha estado y lo bien que ha comido, inventándose lo que sea necesario con el fin de dejar al resto con los dientes bien largos. Si sus conocidos quieren saber como le fue en verdad el viaje, deberían preguntarle como mínimo 6 meses después: el pesetero real comenzará a contradecirse con su primera versión del viaje.


Maleteros: suelen ir a las playas, río o campo con un almacén de comida; su escusa suele ser para disfrutar más del entorno, pero que realmente lo hacen para no gastar un céntimo más de la cuenta. Dentro de los maleteros hay diferentes categorías, pasando desde a aquel que realmente se preocupa del entorno y luego lo deja todo limpito aunque antes haya montado en la zona la fiesta del siglo, hasta aquellos que dejan todos sus desperdicios tirados de forma que compite con el homo turistic vulgaris.

Estudiantes: animales jóvenes que se desplazan en grupos de entre 3 y 14 individuos, aunque los números más habituales sean entre 5 y 9 (si hay menos, es que alguno ha fallado ese día, y si hay más, es que se han apuntado más de los previstos). Se parecen a los peseteros en que también suelen ir buscando la comida más barata en los locales, aunque se diferencian por la edad y por el motivo: los estudiantes habitualmente no tienen los recursos suficientes como para intentar ir a por algo más caro. Lo cual significa que intentarán conseguirlo todo lo más barato posible, incluso gratis de poderse. Muchos grupos, además, sienten especial predilección por algunas franquicias, como Burger King, McDonnal's, Vips, Dominos, etc. Como dentro del grupo cada cual suele tener también sus preferencias, en ocasiones suele haber discusiones bastante largas sobre dónde ir a buscar la comida.

Arramblató: los arramblatóos son una de las especies más destructivas con el medio ambiente. Éstos animales se dedican a arramblar (de ahí les viene el nombre) de forma habitual con todo lo que ven en el campo o en la playa, desde flores y ramas hasta animales como caracoles, mejillones, percebes, y en caso de tener la suerte de pillar un pulpo o un pájaro, también para casa. Por ello, son considerados por algunas autoridades algo así como una plaga. Cuando son pillados, suelen bajar la cabeza y comienzan con su canto característico, conocido popularmente como "excusas". En pueblos y ciudades suelen confundirse con los peseteros.


Críos: como suele pasar con muchos animales, las crías de muchas de las especies citadas anteriormente son indistinguibles entre sí, y la única forma de identificar su origen es echándole una ojeada a sus padres. En muchos sitios son considerados tan peligrosos para el medio ambiente como los arramblatóos, ya que se dedican a arrancar cualquier planta que les guste para llevársela, así como capturar peces, cangrejos u otros animales y luego no soltarlos, o soltarlos en sitios claramente inadecuados, ocasionando en ambos casos su muerte y una redución importante de la biodiversidad de la zona en caso de aparecer muchos en el mismo área. En cuestiones de comportamiento, se pueden distinguir 2 tipos de crías:
  • Las que se mantienen junto a sus padres, entretenidas de cualquier forma, o que se dedican a jugar sin incordiar al resto de la fauna y sin causar destrozos, dándoles sus padres o familiares un toque cuando ven que va ha hacer algo que no debe.
  • Los que parece que no saben hacer otra cosa que incordiar: se meten entre las mesas y la gente como las ratas, chillando y gritando como si aquello fuese un concurso; jugando en puertas o sitios donde claramente incordian al resto; si llevan un objeto, se dedican a lanzarlo y donde caiga cayó; muchos son espertos en romper el moviliario ajeno, ya sea colgándose de las puertas, cambiando las cosas de sitio o simplemente dando golpes con una piedra o un palo a las cosas para ver qué pasa, etc. ¿Y los padres? Habitualmente, pasando de ellos siempre y cuando no sean a ellos a quienes incordien, o riéndole las gracias. Por lo que, en efecto, los mayores raramente se responsabilizan de ellos, pero en caso de intentar darles un toque de atención a los críos, o incluso de intenter echarles, no os preocupeis que entonces aparecerá alguno emitiendo su característico graznido: " 'éjales, que ejjjque 'on nii-nos". En una ocasión pude ver a una madre lanzándoles otro tipo de llamada a su hijo, que acababa de recoger un plo el doble que él, una que me dejó pasmada "¡Niii-nooo, a'sta mesa ni je te occuurrracercarte co' exe paalo!"
Movileros: especie nueva, que se ha ido extendidendo como una plaga de 2 años a esta parte. Suelen aparecer en cualquiera de los grupos antes mencionados, y se caracterizan por estar continuamente absortos en la contemplación de un trozo rectangular de plástico y metal, a veces incluso no pueden evitar desviar la vista de su ídolo ni siquiera cuando caminan. Cuando se junta un grupo formado únicamente por movileros en una terraza, tiene lugar a una de las escenas más tristes que puedan contemplarse habitualmente por la calle: un grupo de varios indviduos, a veces hasta 7 u 8, todos pendientes del ídolo que mantienen entre las manos, ignorando la presencia de los demás y la bebida que tienen sobre la mesa, que suele permanecer sin tocar, o terminada de un trago en una brevísima pausa en la meditación.


Ciclistas: ésta suele ser una de las especies más molestas de todas, y como te toque con un individuo borde o rencontrincado, puedes hecharte a temblar. Los ciclistas suelen creerse con todos los derechos habidos y por haber tanto dentro de la calzada como dentro de la acera como por los caminos campestres. En las carreteras interrumpen el paso de los coches, obligándolos a ir a su ritmo y en ocasiones impidiendo ser adelantados adecuadamente al ir en paralero, a saber: uno por el arcén y el otro por mital del carril. O llendo en paralelo en sitios donde no se puede, o en lugares donde el arcén casi lo ocupa en su totalidad la línea blanca. En las aceras, se dedican a ir pasando entre los peatones muchas veces a velocidades más altas de lo que deberían, muchas veces pidiendo paso con su llamada característica.

Ahora imagínate ir conduciendo y encontrártelos de frente

Pisa-güevos: en las carreteras, y suele llevar con los demonios a aquellos conducotres que tengan la desgracia de encontrarse uno delante, sobre todo en carreteras secundarias y comarcales donde la posibilidad de adelantamiento parece una cosa sacada de un libro de fantasía. Su velocidad suele ser muy inferior a la del resto de los coches, lo cual origina bonitas caravanas detrás suya, manteniendose en sus trece por mucho que los de detrás griten, insulten, peguen bocinazos o le hagan gestos airados mientras le adelantan.

Homo turistic vulgaris: si bien esta especie es común durante todo el año, en verano es camuflada por la gran variedad de especies más o menos exóticas que arriban a nuestras tierras, como los peseteros. Se caracterizan por desplazarse en grupos de tamaño pequeño o mediano, por conseguir comida lo más barata posible como los peseteros, y por causar el mayor deterioro posible allá por donde vayan, tanto por dejar un montón de desperdicios desperdigados por esa zona, como por erosionar monumentos cual palomas, dañar la flora y la fauna como los arrablatóos, etc.


Bueno, hasta aquí con la pequeña lista de especies veraniegas que visitan nuestras tierras aquí en verano, espero que esto que les ayuda a identificar a los diferentes tipos y a mantener las precauciones adecuadas.