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miércoles, 17 de abril de 2024

El problema de las subcontratas, explicado con el caso de los sicarios chinos

(Si alguien le interesa la noticia original, simplemente basta con poner "sicario chino subcontrata a sicario chino" en el navegador para salirte como una docena de periódicos que cubrieron la noticia, y que elija el que más le guste).

Las subcontratas es algo que estamos bastante acostumbrados a escuchar. Aun así, no siempre resulta fácil de explicar o de entender esas tramas, ya que a poco las mismas se lían y relían que una mala historia basada en viajes temporales. Sin embargo, un suceso ocurrido en china sirve de explicación perfecta de esa odiosa situación. 

Vayamos con ello.

El caso es, que un empresario chino decidió un día que la mejor forma de no tener problemas con la competencia es eliminando dicha competencia. De esta forma, contrató a un sicario (Sicario 1) por 2 millones de yuanes, una suma elevada, para que matase a su competidor.

... Una suma quizá demasiado elevada, en vista que el individuo, en vez de hacer el trabajo, decidió que le salía más a cuenta el contratar a otro sicario que se manchase las manos. 

Así pues, Sicario 1 se puso en contacto con Sicario 2 para subcontratarle y que fuera él quien matase al rival del empresario, por 1 millón de yuanes. 

Sicario 2 concluyó que le salía más a cuenta el subcontratar a otro sicario, el Sicario 3, por 770000 yuanes divididos en dos partes: una primera de 270000, y una segunda de medio millón cuando se cumpliera el trabajo. Se ve que con eso pensó que así el Sicario 3 cumpliría con el trabajo, y que no haría lo que él mismo o el Sicario 2 había hecho.

Al final para lo único que sirvió fue para darle ideas al Sicario 3, que en vez de hacer el trabajo subcontrató al Sicario 4 por 700000 yuanes dividos también en pagas: una de 200000 por adelantado, y el resto cuando se terminase el trabajo. 

El caso es que el Sicario 4 tampoco tenía ganas él de trabajar, así que con los yuanes obtenidos por adelantado se fue al Sicario 5, para subcontratarle por 100000 yuanes para matar al rival.

El Sicario 5, decidió que no le salía rentable matar a nadie por tal miseria, así que quedó con la víctima y directamente le dijo que habían puesto precio a su cabeza, y si podía echarse y fingirse el muerto para que él pudiera tomar un par de fotos que presentar a su (sub)contratista a modo de prueba de que había cumplido con el trabajo y listo, a otra cosa. El rival accedió y después, como era bien esperable -y creo que lo único con sentido común real en toda esta secuencia de eventos- fue denunciar los hechos a la policía, haciendo que los 5 sicarios más el empresario terminasen enjuiciados.

Y así es como terminaron los seis.

Y ese es el resumen de como funcionan las subcontratas: alguien contrata a otra persona para hacer algo, pero en vez de hacerlo decide subcontratar a otra persona para que haga lo mismo pero más barato, obteniendo al final una chapuza. Solo que habitualmente la chapuza resultante no se la terminan comiendo los intermediarios, quienes básicamente han obtenido el dinero a cambio de hacer nada, como hubiera ocurrido en este caso si alguno de los sicarios intermedios en vez de subcontratar a otro hubiera hecho el trabajo. O el sicario final lo hubiera realizado en vez pedirle colaboración a la víctima para él cobrar sin mancharse las manos.


Ahora, por si alguien se ha perdido en la secuencia de eventos, he aquí el resumen honesto: empresario chino contrata a sicario chino, que subcontrata a sicario chino, que subcontrata a sicario chino, que subcontrata a sicario chino, que subcontrata a sicario chino, que avisa a la víctima y terminan todos en chirona. 

De esta situación solo me ha quedado una duda. Que es la cara de debió poner el juez cuando de buenas a primeras le llegó semejante caso digno de haber salido de las páginas de un cómic de Mortadelo y Filemón. Aunque imagino que debió ser algo tal que así:

martes, 25 de septiembre de 2018

El motivo real tras la práctica del balconing de los ingleses

Los seguidores más antiguos (y por más antiguos, me refiero que conozcan este blog desde hace más de un año) o que en su defecto se hayan leído las entradas de esas épocas, seguramente recuerden entradas en las que hablaba y opinaba acerca de noticias que había visto en los periódicos, en especial en el querido y gratuito 20 Minutos. Bueno, pues hoy recordaremos esa pseudosección con otra de esas noticias flipantes, también sacada del 20 minutos, y que casi te hacen dar ganas de gritar "¡Que se pare el mundo, que yo me bajo!"

Y es que según el cónsul del Reino Unido, los británicos se tiran caen del balcón porque en sus casas no suelen tener balcón, y por tanto no están acostumbrados a vivir en pisos con balcón, y por eso se caen de dichos pisos, repito, caer, sí, mucho, pero nada tiene que ver con eso del balconing, no. Los ingleses se caen porque los pisos españoles no están adecuados para ellos, no porque vienen a desmadrar y a, en una palabra, hacer el canelo de mil y una formas. Como imagináis, he sentido un tremendazo alivio al leer eso, ya que eso significa que, como yo si vivo en un piso con balcón, puedo viajar sin problemas y sin miedo de llegar a cualquier lugar y encontrarme con un balcón hipnotizante que haga que me lance al vacío espontáneamente.

Valoración personal de cómo va a ser este salto:
3 huesos rotos, una articulación dislocada, y un dentista muy, pero que muy feliz.

Ahora bien, ¿por qué los jóvenes británicos se caen tanto de los balcones? Digo, además de porque, como en Gran Bretaña no están acostumbrados a los mismos, sienten una atracción irrefrenable de acercarse a los balcones hasta tal punto de saltarlos y terminar en el suelo. Bueno, parece que otro de los motivos es el acceso fácil a alcohol barato, incentivado por la presencia continua de cajeros, hasta 113 en 300 metros. Dejando a un lado el echo de que no sé como, con anto cajero por metro cuadrado queda hueco para otra cosa, (supongo que el de planificación urbanística sí que se tuvo se sacar el máster asistiendo a todas las clases y presentando todos los trabajos), resulta que al parecer existe una mecánica de causa-efecto por el cual, a más presencia de cajeros, más ganas le entrar a uno de comprar y consumir garrafón "del guapo" como si no hubiera un mañana. Curioso, tengo que revisar los últimos papers publicados, estoy segura que algo así debe ser meritorio por lo menos de aparecer en Science.

Algo así debe ser.
Eso sí, el garrafón, a pillarlo al barrio de al lado.
O eso, o vendedor ambulante, claro.

Por último las medidas, cito literalmente: "En el Reino Unido, un Gin Tonic sabe a tónica, aquí a ginebra". Ah, pues muy bien. Yo pensaba que te pedías un Gin Tonic para que te supiera a, no sé, algo más que tónica, ya que en caso contrario te pides tónica y así te sale a menos de la mitad de precio que la copa. Bueno, al menos en esto sí que hay que darle la razón al cónsul, y es que ha clavado el asunto: las medidas españolas no son las mismas que en Gran Bretaña. Para redondear el asunto, podría haber añadido que allí la medida de los Whiskeys es lo que para un español es "dejar las babas" en la copa.

Como sea, espero que en Reino Unido empiecen pronto a construir pisos con balcones, para que así sus habitantes se acostumbren a los mismos y puedan viajar a España sin riesgo de partirse la crisma por la presencia de un elemento desconocido dentro de la vivienda que los ennublina de tal forma que solo hace que piensen en saltarlo. O igual nos intentan obligar a quitar todos los balcones de las zonas turísticas de España, que ya puestos.

Enlace a la noticia aquí.

No, no por lanzarte desde un 7º vas a salvar esos 3 metros de cemento hasta la piscina
de mejor forma a cómo lo harías desde un 1º.

miércoles, 11 de julio de 2018

Aparcamientos, palomas, y otros males

Hay cosas que nunca te dicen. Pero nunca, nunca. Y las tienes que ir descubriendo tú a malas. Una de ellas es el aparcar un coche. Te dicen lo que mola la independencia que te da, eso de poder ir a (casi) cualquier sitio sin depender de nadie, no estar perdiendo tiempo con el transporte público (a no ser que vayas al centro de una ciudad, entonces sí deja el coche en casa) etc etc etc. Pero nadie te comenta los problemas. Entre los que destaca el aparcamiento. Pero no porque sea lo más chungo de lograr hacer con un coche, el aparcar, no (eso es una leyenda urbana). Es porque es muy difícil encontrar el sitio idóneo. Y no digo de idóneo, porque sea el mejor posicionado, respecto a la salida de tu casa/trabajo, oh, no, no, no. Hay otros factores, más sutiles, que juegan en este juego. Factores, que cualquier conductor que empieza a tener algo de rodaje ya mira automáticamente, como un proceso inconsciente, cuando va a aparcar su vehículo. Empecemos por el caso más prototípico.

Miras la calle. Como 6 sitios en esa calle. En un momento, rememoras todas las lecciones de trigonometría y física de la ESO y el bachillerato. Sí, esas que no te salían ni en el día del examen, ahora todas pasan delante de tus ojos a lo efectos especiales mediocres. Calculas la altura de los árboles, la resistencia de sus ramas, y lo tupido de las copas. Hay algunos que tienen buenas sombras proporcionadas por las plantas. Hay otros huecos que están al rechisol. Hay incluso algo que a medias, que no se termina de decidir. Finalmente, seleccionas el sitio idóneo, y aparcas el coche en el sitio que no tiene ni una hoja ni media encima suyo. Al día siguiente, bajas a por el coche, y te encuentras justo lo que esperabas evitar: tres impresionantes cagadas de paloma, pero de esas gordas gordas, que pueden soltar plastas de hasta 8 centímetros de diámetro, sobre el capó. O el parabrisas. O el techo. Porque lo tuviste en cuenta todo: que un pájaro prefiere dormir en un árbol alto, tupido con buenas ramas, que no en uno medio sin hojas y con las ramas más flácidas que las de un sauce llorón. Y que obviamente, si no hay árbol, problema resuelto. Solo que no te percataste de un detalle. Un simple, mísero detalle. Y es que te fijaste en todo... menos en esa puta farola que tiene el foco justo dónde dejaste el coche.


lunes, 25 de junio de 2018

El arma definitiva

Supongo que todo el mundo ha fantaseado varias veces sobre el arma más poderosa ideada por la mente humana, juntando películas, cómics, videojuegos, libros, series... que si el Cubo Cósmico/Teseracto; capaz de conceder cualquier deseo a su portador como si de un genio de la botella infinito se tratase; que si el arma artema, capaz de vencer lo que sea; que si Mega-Rayquaza, bicharraco de ojo al parche al que le tuvieron que crear una categoría aparte superior a la de los Ubers, también conocidos como los chetados de los chetados en Pokémon; que si una TARDIS, capaz de llevarte a cualquier punto del espacio y del tiempo, transformarse en una supernova como trastees de mala manera con su núcleo de energía, y con capacidad suficiente como para almacenar 20 portaaviones, 15 naves Imperiales y aun así tener hueco de sobra para meter una pirámide y así no tener que pasarte por Egipto cada vez que quieras verlas; que si el virus T, que si...

Yo echo en falta ahí una simple palanca y una pistola dual de portales, pero bueno.

Honestamente, no creo que haya arma más poderosa que el Guantelete del Infinito. Ese guante junta el poder de 6 gemas que le permiten a su portador controlar cada una un aspecto de la realidad a su completo y absoluto antojo. La del espacio se pasa por el forro todas las leyes físicas que te de la gana y unas cuantas más, la del tiempo se ríe de la TARDIS en su propia cara, la de la fuerza hace que un bicho como Hulk hipercabreado no sea más que un mero microbio, la de la mente deja tanto a Charles Xavier como a Fénix en bragas, permitiéndote hacer todas las burradas mentales que se te ocurran (y darte más de un trauma como seas demasiado cotilla en los terrenos personales de los demás), la del alma tres cuartas de lo mismo pero con el alma, y por último la de la realidad, que permite, bueno, eso, moldear la realidad a tu más completo antojo, sueño húmero de Helio y considerada la más peligrosa de todas por razones obvias, y que además hace preguntarte que para qué coño se supone que quieres todas las demás teniendo ésta. Bueno, sí para equilibrarla.



Y hablando de obviedades, el poseer las 6 te convierte en un Dios. Por si no ha quedado suficientemente claro con las descripciones. Lo cual no significa que no puedas ser abatido como se te suba mucho a la cabeza y bajes la guardia. Que se lo pregunten si no a Thanos, el tipo es experto en ese campo.

Por lo tanto, no hay nada más poderoso que el Guantelete del Infinito...
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Menos la Chimenea Interactiva Little Inferno. Esa mierda es capaz de cargarse cualquier cosa. Literalmente. No solo cosas normales, como pueden ser juguetes, fotos, o vasos de papel, sino cosas tan raras como las siguientes. Mételo dentro, préndele fuego con tu dedo (no, con cerilla no, con el maldito dedo he dicho), y a disfrutar del espectáculo. Y mientras al usuario no le afecta. Ya puedes meter una pajarita de papel que una bomba atómica, que tu sales más indemne que si tuvieras activado continuamente el hack de invulnerabilidad. Además, que es capaz de quemar cosas raras, rarísimas, como ya he dicho. ¿Que no me creéis? He aquí una serie de objetos que están confirmados que pueden arder dentro de ese artefacto del demonio.

-Cubitos de hielo. En pocos segundos. Y sí, arden. No sé con qué han construido esa mierda, pero hace que los cubitos de hielo ARDAN.

-Mensajes de correo electrónico. Lo cual está genial: ¿esa organización pesada que no deja de mensajearte, el puto spam, etc? Desahógate prendiéndole unas cuántas llamas. Que cómo consiguen convertir en datos sólidos los elementos digitales de computadora, o cómo es posible que éstos sean capaces de arder, de eso ya ni idea. Bye, bye Porygon. Bueno, no. Me gusta Porygon. Así que si te pillas uno, me lo das. Ni se te ocurra meterlo ahí dentro. ¿Entendido? Que como me entere, el siguiente que termina ahí dentro eres tú. Idem si es con un Porygon2. Con Porygon-Z no, como lo quemes, en ese caso desearías que te hubiera metido ahí dentro. Así que ya sabes. Si los pillas, antes de quemar, pregunta que si alguien quiere adoptar. Que siempre hay hueco para uno más en mis cajas.

-La puta nube de internet. Con todos sus bits. También puede arder ahí dentro. Y yo creo que internet entero podría ser consumido por las llamas si se logra meter dentro de la chimenea, pero no es algo por lo que nadie esté por la labor. Básicamente porque internet es enorme, y ya solo en gastos de envío se consume una fortuna muchísimo mayor de la que te dejan atesorar.

-A la suegra. Y a la ex. Y a la choni pesada, móvil y "hoigan" incluidos. Idóneo para desahogar la vena psicópata. Porque todos tenemos una, ¿o no has soñado alguna vez con que te cargabas a alguien? Yo sí. Por desgracia los pocos casos han sido accidentes de gente que no quería cargarme. Vaya por Dios.

-A las bolitas de Goo. Aunque tras jugar al World of Goo me dan penita las pobres. Mejor perdonad a esas. Que además creo que están en peligro de extinción.

-Al autobús escolar. Con todos los críos dentro. Por fin un poco de tranquilidad en el vecindario.

O a los buses escolares.
Ya que se hace algo, se hace bien.

-A la luna. Sí, como suena. Puedes hacerte con una luna en miniatura con el único propósito de quemarla (a cave Jhonson no le gusta esto). Y ya de paso también al Sol.

-A las galaxias.

-Al Polo Norte. Quitando el hecho de que esté especialmente recomendado para aquellos que odian a los niños, ¿quemar el Polo Norte, a pesar de sus 40 o más grados bajo cero? Vale, sé por Pokémon que el fuego vence al hielo, pero esto me parece excesivo. Y aun así, excesivo o no, puede hacerse. Con un par.

-Hasta al puto Sol. Puedes quemar el sol, la redundancia de las redundancias. Sí, ya sé que lo he mencionado antes, pero quería recalcarlo. Por si no había quedado suficientemente claro.

Y todo esto es tan solo un mísero ejemplo de lo que se puede destruir ahí dentro. Y sin que uno sufra el más mínimo rasguño en el proceso. Por todo eso y más, yo considero a la Chimenea Interactiva Little Inferno como el arma definitiva.

Y sí, esta es una de esas entradas de coña prácticamente terminadas que se me habían olvidado al fondo del baúl de los recuerdos, también conocido como "Borradores".

sábado, 17 de febrero de 2018

Quedadas: dime cuánto tardas y te diré quién eres

A todo el mundo nos gusta salir. Y si es con los colegas, más todavía. Pero, primero, hay que elegir, o mejor dicho, pasar por la odisea, de seleccionar lugar y hora. Algo que hace 10 años se hacía rápido y con antelación de hasta más de un día, ahora, con eso de los mensajes instantáneos, lo más normal es establecer esos parámetros a 1 hora antes de encontrarse. Hay quién dice que se trata de una deformación profesional severa del síndrome de dejarlo todo para última hora, pero me temo que no puedo posicionarme. De eso no trata este estudio.

Bien. A lo que iba. Una vez establecidas hora y lugar, queda la parte de encontrarse, para muchos la prueba más dura, ya sea porque llegan con exceso de tiempo y se tienen que quedar esperando mucho tiempo, o por defecto, y están agobiados hasta que logran llegar.

Sin embargo, hay ciertos patrones: quien suele llegar pronto siempre llega pronto, y quien llega tarde, siempre llega tarde. A continuación, en un estudio realizado  lo largo de varios años y con un presupuesto estándar para estos estudios (vamos, que todo ha salido de mi bolsillo), llegan los resultados de este estudio.


A continuación, me complace presentarles a los tipos de amigos más comunes, en función del tiempo que te tienen esperando. Irá en escala de más tiempo a menos tiempo.

* El pionero, o el que siempre llega pronto. Claro, llega, no tiene nada que hacer, y claro, como se aburre, se pone a petardear por el móvil que ya está ahí, y que a ver cuándo asoman los demás, para meter prisa, y además darle cargo de conciencia a los que siempre llegan tarde. Es broma. De ese conjunto a nadie le importa.

* El reloj suizo, que siempre llega puntual. El Conejo Blanco de Alicia en el País de las Maravillas le tiene envidia. Siempre en punto. Su puntualidad es tal, que cuando hace propósito de llegar antes, llega en punto. Y cuando hace propósito de llegar más tarde, también llega en punto. Clavado. Bueno, vale, a lo mejor se retrasa un minuto. Para la gran mayoría de los mortales sigue siendo en punto, de todos modos, para desesperación del sindicato de tardones, que dice que "¿Para eso avisas que te retrasas? ¡Anda, deja de hacernos quedar mal a los profesionales!"

* El reloj suizo de los 5 minutos. Que siempre llega 5 minutos tarde. Quién dice 5 dice 10 (pero no más). Es el puntual como el reloj suizo, solo que le ajustaron mal la manilla de los minutos. Siempre 5 minutos. Da igual lo que se diga. Da igual lo que se haga. Da igual el evento que sea. Hasta al trabajo. Y a las entrevistas de trabajo no, porque como ahí todo el mundo llega de 15 a 30 minutos antes, pues restandole 5 minutos al asunto sigue quedando un valor positivo.

* El de los 5 minutos progresivos, también conocido como el que dice "estoy llegando" cuando aun le queda atravesar todo Narnia, Mordor, y el capo de Oliver y Benji a lo largo. Sobre todo esto último. Su forma de proceder es la siguiente. Primero, dice que llega a en punto. Cuando quedan 10 minutos avisa por el guasapo que se va a retrasar 5 minutos más. A los 2 minutos, que a lo mejor son otros 5 minutos. Luego, que llega a y cuarto. Cuando se va acercando, que ve que va a necesitar otros 5 minutos. Al poco otro guasapo que ya está llegando. Luego que a y media. Y ya por fin aparece, a menos veinticinco. Y mientras los otros están jurando en arameo, porque llevan más de media hora de plantón en el mismo sitio pintando la mona, aka todo el tiempo que el menda ha estado diciendo por el guasapo "ya llego, ya llego", pero no llegaba, no. Como en los partidos de Olvider y Benji. Que se tiran capítulo y medio llegando a la portería contraria,. Pues lo mismo.

* El de última hora. Que avisa 5 minutos antes que va a llegar media hora más tarde. Lo cual hace que los ya presentes, y los que están a punto de personarse, se caguen en las nuevas tecnologías, ya que ese individuo se siente muy bien por avisar, que ya ha avisado y ya ha cumplido, cuando lo único que hace es fastidiar al resto del grupo. Al menos avisa directamente cuánto va a tardar, permitiendo a los que estén que por lo menos se alejen del punto de quedada a mirar algo o capturar algún Pokémon con el Pokémon GO, y no los hace quedarse ahí en modo espantapájaros como el caso anterior.

Y mientras todos los demás así.

* El de "oye que llego tarde, mandadme la ubicación, que ya os encuentro". Si tenéis alguno así, no intentéis haceros los buenos amiguetes esperándole. HACED LO QUE OS DICE. Si bien el tiempo de retraso en estos casos no es tan riguroso, el mismo suele variar desde media hora a una hora. Así pues, mejor recogerse a algún local con calefacción o aire acondicionado, según en qué periodo del año se esté, y ya aparecerá.

*El extremista. Que o llega muy pronto, más pronto que el primero de la lista, o llega muy tarde, al mismo nivel que los peores ejemplares del caso anterior, pidiendo además coordenadas en esos supuestos. En la campana de Gauss, él estaría en los extremos. Sí, esos valores que no sabes si incluir, o dejarlos fuera porque están tan lejos del resto que es posible que sean no válidos.

* El flipao ese que os tuvo un día esperando una hora. Quién dice una hora dice dos. Sí, un día. Solo uno, luego se volvió uno de los que se retrasan en límites aceptables. Y fue uno, porque ya os encargasteis de que fuera uno y no más. Si no es así, malos amigos que sois.

* El desaparecido en combate, que al final no llega, avisando en tiempo indefinido antes de la quedada, algunos incluso unos pocos minutos después de la hora establecida. Como el que se retrasa media hora, se siente bien por avisar, cuándo todos saben que raramente es por un asusto que podría ser clasificado como imprevisto, ya no como emergencia, y piensan que para eso, mejor que ni se hubiera apuntado.

Foto tomada a uno del grupo cuando por fin se presentó el último.

En fin, estos son todos los tipos comunes que se han logrado identificar en este estudio. Si alguno considera que alguna categoría importante ha sido omitida, por favor, déjenlo en los comentarios.

Muchas gracias por su atención, seguiremos informando.

lunes, 16 de octubre de 2017

El género verdadero de Pokémon Sol

Hay días en los que tienes la revelación del siglo. En los que te das cuenta que todo en lo que has estado creyendo es una mentira que se derrumba como una estructura de hierro comido por el óxido y la herrumbre y te toca la buena nueva y la iluminación y la palabra divina.

Eso fue lo que me pasó a mí el otro día mientras paseaba por la sección de videojuegos del Corte Inglés. Y ahora vengo a abriros los ojos a todos los demás mortales. Por que sí, hemos estado engañados. Muy engañados.


Pokémon no es un RPG. Esos son los padres. Es un juego de deportes y simulación. Como cualquier entendido o, por mejor decir, como cualquier individuo sensato y de mente libre podría apreciar, Pokémon es un juego de deportes y simulación. Como el Fifa. Como el Need For Speed (espera...)

Para poder apreciar adecuadamente la magnitud de esta revelación, primero considero conveniente poner la definición dada por Wikipedia a los géneros ya mencionados de RPG, Simulación y Deportes:

  • RPG: se caracterizan por la interacción y evolución del personaje y una historia profunda [...] que hacen que el jugador se sienta como dentro de una película. En cuanto a temática. Pueden ser desde fantasía medieval hasta ambientación futurista o distópica.
  • Simulación: se caracteriza por recrear situaciones o actividades del mundo real, dejando al jugador tomar el control de lo que ocurre.
  • Deportes: aquellos que simulan deportes del mundo real. La mecánica del juego es la misma que en el deporte original, aunque a veces incorporan algunos añadidos.
¿Os habéis fijado en la principal diferencia? ¿Sí? ¿No? Muy sencillo, ¡los géneros de deportes y simulación, a diferencia del RPG, están basados en la vida real! ¡El mundo real!

Porque efectivamente, todos sabemos que eso que nos encontramos al salir a la calle no son animales, son Pokémon de incógnito. 

Y que los comabtes Pokémon están a la orden del día. ¿Qué es lo que vemos en todos los parques, plazas, calles, lugares públicos varios? Exacto, gente haciendo combates Pokémon, gente atrapando Pokémon, gente intercambiando Pokémon, y por supuesto, gente hablando con todo quisque a ver si logran mendigarles algún objeto. Lo primero que vemos al bajar a la calle no es a ese tío cachas del edificio de enfrente haciendo calentamientos para su sesión de footing matutino, no. Es al tío cachas retántole a todos los chaveles que pasan de camino al colegio o instituto que pasan por delante de sus narices.

En los parques no paran de verse a niños novatos derrotando en combate a ancianos experimentados, ninis haciéndose de oro gracias a 4 monstruos chetados, y un sinfín de churumbeles de 10 años recorriéndose toda España a pata para hacerse con todos los Pokémon existentes.

Lo que significa que sí, efectivamente, los Pokémon existen, y si aun no te has hecho con ese bicho que tanto te gusta es simple y llanamente por propia ineptitud como entrenador pokémon cualificado. Así como resumen

Todo eso, relativo a la parte de simulación. Pero, ¿y qué pasa con la parte del juego relativa a los deportes? Porque no olvidemos que el juego entra dentro tanto de las categorías de Deportes como de Simulación.

Porque sí, hay mucho deporte en eso de entrenar Pokémon. ¿Nunca has visto cómo se mueve un entrenador en medio de una batalla? Vale que las piernas no es que las mueva mucho que digamos, pero, ¿y lo que mueve los brazos? Al lanzar la Pokéball, al dar una orden, al reconocer la victoria del rival con un dedo levantado y cuatro recogidos... Además de ejercitar los brazos y ponértelos mazaos, tiene el efecto secundario de que empieza a diluir esa idea de que brazos más poderos que los de Hulk tienen una relación directa con las pajas (todos sabemos que no es así, pero bueno, al menos tendremos otro eufemismo para ello, "lanzar las Pokebolas". Y sí, lo de Pokebolas ha ido con toda la intención).

Y con este despertar concluyo mi aportación de hoy. Y recordar: los mejores clasificadores de géneros de videojuegos, solo en el Corte Inglés.

viernes, 24 de marzo de 2017

5 trailers de videojuegos con toque de humor

Antes de lanzar un videojuego, sobre todo si es un videojuego no gratuito, da igual si eres un estudio independiente o una gran empresa triple A, que siempre es pertinente sacar un pequeño trailer de dicho videojuego, para permitir que el consumidor se haga algún tipo de idea de cara al producto (aka convencerle de que se deje sus cuartos en él). Tradicionalmente se ha apostado por 2 tipos de anuncios. El primero, los de secuencias lo trailer de cine, dónde prima la espectacularidad y que sacan por la tele si se trata de un triple A, haciendo que muchos lo confundan con una película, para luego quedarse con cara larga cuando ve al final que es un videojuego. Y luego están aquellos que se centran más en mostrar las mecánicas, un mosaico de diferentes puntos del juego más o menos llamativos, entremezclados de forma más o menos acertada, que muestran un poco del mapeado, mecánicas del juego, y algún personaje e historia.

Lo mejor es que esto no es ni siquiera un tráiler, 
solo alguien que logró meterse en el sitio equivocado en el momento adecuado.

El caso es que algunos han decidido intentar in un paso más allá, y atraer al consumidor con anuncios no convencionales, de forma que los mismos sean un sketch humorístico, una pequeña historia, o una simple colección de coñas, lo cual terminan siendo mucho más llamativos y memorables que los anuncios clásicos. Este tipo de anuncios suelen ser más característicos de estudios indies dónde, con miles de juegos indies saliendo cada año, intentar hacerse notar como sea es mandatorio. Sin embargo, también tienen su parte negativa, y es que, en muchos casos, para poder hacer un anuncio de esta forma, la gente tira de secuencias de vídeo y de situaciones que luego no se ven en ningún momento, y puede hacer que algunos jugadores se sienta timado. O pueden centrarse tanto en hacer el vídeo perfecto del juego, que el mismo termine siendo más un contenido complementario en vez de algo para mostrar el producto, al no exponer cosas tan claves del juego como puede ser la jugabilidad.


A continuación, los mejores trailers que he encontrado que combinan mejor la parte humorística con la demostración de lo que va el título a publicitar que me he podido encontrar en los videojuegos:

miércoles, 21 de septiembre de 2016

El rey de la carretera

Al poco de, en el siguiente paso de tu vida adulta, te logras motorizar tras un buen palo a la cartera, y logras echarte a la carretera con tu transporte individual por el que te sablean todos los años 3 cifras en impuestos, te vas percatando que, dentro de la misma, hay categorías. No es lo mismo moverte con un 4x4, que con una moto, que llevar la "L", que ir con el coche herrumbroso del bisabuelo, ese que casi parece más un taxi de la droga que un transporte para llevarte a sitios normales como pueden ser el trabajo o la universidad. De esta jerarquía (y la posición de cada cual en ella), uno se va dando cuenta en base a las anécdotas vistas en la carretera.



martes, 24 de mayo de 2016

Sandwich de paella, ¡¿POR QUÉ?!

El otro día viendo el Intermedio me enteré de la existencia de una aberración contra la humanidad, el mundo y el universo entero: el sandwich de paella. Para empezar, si tu reacción al oírlo no ha sido no estupor, incredulidad, shock o el "Pero. Qué. Cojones" que sueltas cuando te estampan tal esperpento que las neuronas, incapaces de procesar tal información, comienzan a patinar de forma desesperada, o eres un guiri que no tiene la más mínima idea de qué cojones es una paella, o te recomiendo pedir cita para el psicólogo, así de claro.

El caso es que, como siempre cada vez que me lanzan una noticia/dato de este estilo, que hace que mis neuronas queden, primero, medio bloqueadas intentando analizar la información y, a continuación, comiencen a patinar sobre el tema, (vamos, al igual que una IA intentando resolver una paradoja a excepción de Weatlhey), es buscar información en la red, para ver hasta que punto ha sido una genialidad de un pirao, o bueno... una genialidad "general". Como con los embriones triparentales, o lo de las donaciones de sangre y los homosexuales, o el gobierno turco y Minecraft. Y, como siempre, internet, muy solícito él, ha estado ahí para confirmarme mis peores sospechas.

NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO...

Efectivamente, el sandwich de paella existe, esta comercializado, y se puede comprar en un super. O, al menos, en un super británico. Durante mi búsqueda me he encontrado con otros atentados contra la humanidad cometidos por los hijos de la Gran Bretaña, como son los gofres con chorizo (que también tienen delito) pero... que no, que no hay nada que supere al sandwich de paella.

Otro de los esperpentos.
Y encima, CARO.
Más aberraciones a la humanidad aquí.


Pero es que el Sandwich de paella.

Hay que joderse.

Sandwich de paella.

No, es serio, ¿qué cojones le pasaba al que realizó semejante aberración? ¿Estaba enfadado con el mundo? ¿Nos tenía manía a... a... no sé, quien sea? No, en serio, sandwich de paella, un puto sandwich de paella, ¿pero quien cojones en su sano juicio decide hacer un sandwich de paella? ¿Quién es tan condenadamente retorcido y demente como para engendrar tal engendro? Es que, sandwich de paella, por Dios...

Supongo que sería primo del que inventó esto.
Sí, es lo que parece: un cartel anunciando una pizza de paella
con elementos mu' españoles.

Mira, he intentado encontrar equivalencias, pero es que NO ME SALEN. Tengo una imaginación buena, me dices algo y me monto la imagen mental al momento (lo cual tiene sus cosas buenas y sus cosas malas), me das un tema y en una puta semana te monto, no una historia completa con ese tema, si no que ademas creo un mundo particular dónde encuadrarla, con sus propias reglas, y con una veintena mínima de personajes; si tengo ganas, soy capaz de sacar teorías de cualquier cosa que se me ponga por delante... pero no, esto es superior a mí. "Enhorabuena". Y las comillas, porque, un sandwich de paella, joder.


Es que, sandwich de paella....

Sandwich de paella, la madre que...

No, en serio...

Sandwich de paella...

No puedo quitarme esa mierda de la cabeza...

Sandwich de paella, joder...

Por qué...

Y pensaba que Valve era malvado riéndose sin decir ni puto pío acerca de un juego que prometió que terminaría y por le cual llevan más de una década esperando millones de personas...

I want to believe y todo eso...

Pero es que el sandwich de paella...

La madre que les parió. A ver, sé que hay cosas aberrantes pero, sandwich de paella...


Y luego dirán de transgénicos y sus muertos y los prohibirán como hechos por el demonio, y salen con un sandwich de paella...

Sandwich de paella. Sandwich de pan con pan, casi, ambos cereales... Por otra parte, ¿quién come pan en una paella? Y las gambas, o el marisco, ¿marisco con pan, EN SERIO? Si es que... ...

No será un sandwich, pero por el estilo.

¿Sabéis qué? No puedo. Sé que ahora, como siempre, estáis esperando a que desmonte eso, pero no hay mucho con lo que meterse. Ya la descripción de lo que es hace todo el trabajo. No puedo decir más. no se puede explicar lo obvio. Bueno, sí, hay gente que lo consigue, a esos superhéroes se les llama Capitán Obvio. Van con un traje negro y un escudo plagiado del Capitán América. Lo siento, pero parece que yo no soy de esas. Al menos no con esto.

Es que simplemente, ¡¿UN SANDWICH DE PAELLA?! ¡¿QUÉ COJONES SERÁ LO PRÓXIMO?! ¿UN SANDWICH DE PIZZA; UN COCIDO DE ESPAGUETTIS?

En serio me apeo de este mundo. Que pena que esa línea de momento solo tenga una parada: este mundo.

Pero es que, en serio, de verdad, de verdad de la buena: ¿sandwich de paella? ¿Por qué, por qué porquéporquéporquéeeeeeeeeeeee...?

lunes, 14 de marzo de 2016

La luz UV y las campanas de flujo laminar

La luz ultravioleta de las campanas de flujo laminar: uno de los mayores mayores misterios de los alumnos de ciencias biológicas que trabajan in vitro. Pero como soy perfectamente consciente de que la gran mayoría de los lectores del blog no deben tener ni idea de qué demonios se supone que es una campana de flujo laminar ya que no han oído esa expresión en la puta vida, considero conveniente el hacer primero una breve descripción de la misma, que os veo venir con idas de ollas raras relativas a campanas de iglesia, o a montruitos campana como Bronzong o Gagong.


Una imagen de la campana de flujo laminar. Apuesto a que no era en algo como esto lo que estabais pensando. La idea es crear un espacio estéril para poder más bien, trabajar sin riesgo (o con riesgo mínimo) de contaminaciones. La campana filtra el aire, y luego lo expulsa por la pared del fondo, directamente a la cara del operario. Esto evita que entren cuerpos extraños al interior de la campana que puedan contaminar nuestro material de trabajo (y, por ende, jodernos el experimento). Aunque antes de comenzar a usarla es recomendable primero limpiarla con etanol al 70% o al 96%, ya que nunca sabes lo que hizo el que iba delante tuya, o si era un cerdo de 2 patas. Que ya me ha pasado varias veces de echar etanol, limpiar, y salir el papel con un color asqueroso de porquería que he terminado dándole otra pasada. Respecto al aire directo a los ojos, la verdad es que no, no es molesto estar continuamente con un chorro de aire a la cara, aunque en caso de emplear mechero a veces te puede entrar modorra entre el aire y el calorcito.


... vale, hora de definir los mecheros que usamos. La verdad es que por su aspecto parece como si un mechero Bursen hubiera tenido un hijo con un quinqué de cristal. Un hijo enano, por cierto. Los mecheros que usamos no son más que un recipiente de cristal dónde está el alcohol y la mayor parte del cabo o mecha, un trozo de metal que cubre la apertura superior dónde se encuentra enganchada la mecha (y quien dice mecha, dice trozo de cuerda que sobró del disfraz del crío de carnavales o trozo de cordón de esas deportivas viejas que ya le daban vergüenza ajena hasta a tu abuela), y una tapa de plástico de rosca. Esa cosa se llena de alcohol, como un quinqué, se enciende la mecha, y se coloca al fondo de la campana, más o menos enfrente del operario según la importancia de la llama. Digamos que a nadie le apetece chamuscarse el flequillo. Más que nada, porque luego lo dejas todo con peste a socarrina de pluma de pollo y luego viene alguien preguntándote que si compartes. El objetivo del mechero es aumentar la esterilidad de la zona de trabajo, para disminuir el riesgo de contaminaciones. Que luego da lo mismo, y termina pasando que una placa que preparas en tu poyata y que intentas por todos los medios (menos el poner el dedo o la lengua) que se contamine sale perfecta (y por perfecta quiero decir con lo que tenía que salir, sin ningún elemento extraño extra), y luego plantas semillas de arabidopsis en placas, con todos los medios ya mencionados, y en una placa te sale un hongo en una esquinita. No, esta vez no es la exageración de turno para hacer gracia: ME HA PASADO.

Este cacharrito. Mechero de vidrio para alcohol.
Podéis jugar a buscar las semejanzas con lo que quiera que tuvierais en la cabeza.

Así pues, la campana de flujo laminar se emplea cuándo se quiere trabajar en condiciones de esterilidad porque no te apetece que se te contaminen las cosas. La campana tiene 3 botones: uno para activar/parar el flujo de aire, otro para encender la luz interna de la misma (porque es, digamos, un tanto incómodo el trabajar a oscuras), y otra para encender la luz ultravioleta. ¿Todo claro?

Perfecto.

Y ahora es cuándo enlazo con la primera frase que he puesto: en todas las carreras hay cuestiones existenciales que, si bien no tienen la categoría de las preguntas clásicas de "¿tiene sentido la vida?", "¿existe Dios?", "¿Por qué en España tenemos tan jodida mala suerte con los políticos?", hay otras que, para los alumnos, son tanto o más relevantes que esas. Por ejemplo, para los de matemáticas (y otras asignaturas dónde haya que resolver problemas), el por qué, si hay varias formas de hacer un problema, el profesor SIEMPRE pide en el examen el método más tedioso y fácil de equivocarse; para los físicos el por qué cojones hay ecuaciones sin solución que hay que aproximar de formas churrescas para poder usarlas (como la ecuación de Poisson-Boltzmann), a los de letras (y todos los demás) el sentido del análisis sintáctico de las palabras (me se la respuesta a esto: al parecer es para que se nos quede la estructura de las oraciones y que aprendamos a escribir), a todos lo que no somos de derecho, si la legislatura está realmente escrita en nuestro idioma; a los que trabajamos con la campana de flujo laminar, para qué cojones sirve el botoncito de la luz ultravioleta.

Simplemente, ¿POR QUÉ?

En efecto, ese es uno de los grandes misterios de la vida del estudiante. Le preguntas a cualquiera que te encuentres en el laboratorio, y lo más probable es que ponga cara de "ni puta idea, tío". Porque encima nunca nos lo explican: nos explican para que sirve el botoncito del flujo laminar, el de la luz, que siempre hay que encender algo, pero el de la UV o ni lo mencionan, o está roto pero no tiene importancia, o "bueno, eso apenas se usa, y lo mejor es que no lo toquéis porque os vais a quemar".Vamos, que parece que sea una lacra.

Es en ese momento cuándo comprendemos a Wheatley.
¿Por qué añadir cosas que luego no se quiere/no se pueden usar?

Sin embargo, yo recientemente he descubierto su uso (o, si tiene varios, al menos uno de ellos): esterilizar la campana, quemando a todo bicho viviente que tuviera la desgracia de haberse quedado dentro. La técnica es simple: se colocan las mamparas (porque quieres achicharrar los posibles contaminantes vivos que hay dentro, no a ti mismo o a cualquiera que tenga la desgracia de pasar por delante, se enciende la luz, y se espera. Tras unos 5 minutos se apaga, y ya puedes retirar mamparas y encender tanto el aire como la luz.

La verdad es que no sé de qué longitud de onda será la ultravioleta que emplean (recordemos que hay ultravioleta cercano, medio y lejano), pero dudo que sean los msimos rayos UVA que nos ponen morenos desde el primer momento en que cuando retiro las mamparas invariablemente sale de ahí un olor a  socarrina que te hace pensar: "no tengo ni idea de qué es lo que había ahí dentro, pero parece que ha sido atomizado". Ni que hubiera estado asando las plumas del pollo.


Así pues, misterio desvelado: la luz UV se enciende para asegurarse de que la campana queda estéril-estéril, muy útil cuando tienes algo de fácil contaminación.


(P.D.: quitando este extra, esta entrada me ha ocupado 2 páginas y un poquito en Word, con letra Calibri 11, 1.162 palabras, 6.455 caracteres con espacios, 9 párrafos y 101 líneas. Sí, una entrada corta marca de casa típica del blog).

martes, 16 de febrero de 2016

Los gráficos y los videojuegos tipo creepypasta

Esta es la historia de una jugadora que en internet se hacía llamar Lakriba, Fénix A.j., o simplemente Fénix. A Fénix le gustaba jugar a videojuegos, en especial títulos indie o directamente pocos conocidos. Fénix también tenía un blog, llamado "La Red Subterránea", dónde entre otras cosas, se dedicaba a opinar sobre aquellos juegos que más la habían gustado, obviado aquellos que no, ya que era de la política de "si algo es malo, lo mejor es no hacerle publicidad gratuita". Antes de continuar, me gustaría avisar que esta entrada contiene gran cantidad de pantallazos, así como posibles leves spoilers de alguna situación avanzada del juego. Pero sobre todo MUCHOS pantallazos.


jueves, 8 de octubre de 2015

¿Qué fue primero: Huevo o Gallina?

Seguro que todo el mundo, en algún momento de su vida, a oído esta paradoja, al igual que otras como la de los gemelos, o la archifamosa de "esta sentencia es mentira" (aunque solo sea por Portal 2). Aun así, voy a poner un poco en situación, no por nada, sino porque cuándo voy a hablar de algo me gusta dar toda la información (al menos toda la relevante) completa, aunque sea obvia.

El eterno dilema.

La paradoja de "¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?" se trata de un bucle cerrado, como todas las paradojas, en la que hay aparentemente 2 opciones, y es aparentemente porque, en cuanto te descantas por una la otra aparece como correcta por motivos de lógica, encerrándonos en un círculo vicioso.

Círculo vicioso, definición gráifca.
Simplemente, sustituye a uno por un huevo y a otro por una gallina y listo.

En este caso, el círculo vicioso viene dado porque, si se dice que es el huevo el primero, alguien lógicamente podrá preguntar "Bueno, ¿pero de dónde salió el huevo?", a lo que todo el mundo responderá, lógicamente, que de la gallina. Entonces, parece que la respuesta era esa... hasta que viene otro (o el mismo) e inquiere: "Sí, vale, pero, ¿de dónde vino la gallina?" Y a ti se te queda esta cara:
"Pueeeeees, estoooooo..."

Lo irónico es que debe de haber una respuesta por narices, ya que esa pregunta, además de paradoja es una cuestión biológica, que puede ser aplicada a cualquier ser vivo (que lo popularizase la gallina es otra cosa), ya que todo ser vivo viene de otro, que a su vez de otro, y de otro, y de otro, y así hasta llegar a la famosa sopa primitiva.

El caso, es que hace años yo, un día que no tenía nada mejor que hacer, y dándole a la sesera, creo haber dado con una solución al dilema.

Así, pues, la pregunta que ahora me estaréis haciendo todos: "¿qué fue antes, el huevo o la gallina?"
Mi respuesta más simple: "Depende de desde qué perspectiva". Y honestamente, me encantaría veros los caretos ahora mismo jaja.

Concentración de a todos los que no les ha hecho gracia mi chiste...
A quién quiero engañar, hay más gente ahí de la que nunca visitará esta entrada :')

Mejor voy a explicarme antes de que bajéis aquí, me metáis en una caja de cartón y me enviéis de regalo a GLaDOS para que me use como sujeto de pruebas.

Primero, un poquito de los precedentes en los que me basé para dar con la solución. Si empezamos con lo de "huevo", ¿pero de dónde viene?", "de la gallina", "¿pero de dónde sale la gallina?", "del huevo", "¿que de dónde viene?", "de la gallina", "¿pero de dónde sale la gallina?", "del huevo", "¿pero quién pone el huevo?", "la gallina", "¿pero de dónde sale la gallina?", "Escopeta." "¿Eh?"

"Escopeta.
De la del 'Adiós muy buenas' ".

Bueno, habéis podido comprobar que, si empleamos solo la semántica, nos metemos en un círculo vicioso que tiende hacia el infinito y del que cualquiera, no solo las máquinas, sale tarado en caso de que se repita el tiempo suficiente. Así que yo decidí elevar el tema a otro nivel y echar mano de la Biología.

Sí, tenía que hacerlo.

Toda gallina procede de otra gallina, al igual que todo perro procede de otro perro, los lagartos de otros lagartos, idem para los pájaros, etc. Y sin embargo, todo el mundo sabe que no siempre hubo sobre la faz de la tierra gallinas, perros, lagartos o pájaros. Así pues, ya tenemos un dato: tuvo que haber una gallina o huevo primordial, a partir del cual salieran todas las demás: no se trata de una tendencia al infinito tal y como nos sugería la semántica pura. Ahora, solo queda determinar que pudo ser primero.

Depende desde qué perspectiva, ¿no fue eso lo que dije unos párrafos más arriba? Bien. Empecemos con la perspectiva del huevo.

El famoso huevo de Colón.

Se puede afirmar categóricamente que el huevo es lo que vino primero. Una gallina es un ser vivo con una dotación genética determinada. Ese huevo con la gallina provendría de unos padres cuya combinación de genes diera lugar a lo que actualmente se conoce como gallina, pero que, sin embargo, ellos mismos no ser una gallina (o un gallo y una gallina), sino otro tipo de criatura (muy semejante a una gallina, eso sí).

A lo mejor fue algo como esto...

En caso de que el interlocutor se pusiera pesado en eso que "bueno, muy bien, ¿pero de dónde salió el huevo?", la respuesta es obvia: de las aves que, sin ser gallinas, hicieron la combinación genética precisa para que saliera una gallina. Por lo tanto, sería bajo esta perspectiva la "gallina", o por mejor decir, "pre-gallina" (¿eso existe?) la respuesta.

¿Una pre-gallina?
¿O solo el siguiente timo para turistas de Stan?

De todas formas, cualquiera puede ver que la respuesta más correcta es el huevo (o los huevos) puestos por esas aves semejantes a gallinas pero que no lo eran, ya que es el huevo primordial contiene la información genética de la gallina y, por ende, a la gallina. Y los padres, desde luego, no lo son. Así pues, huevo.


En fin, un misterio resuelto.  Sé que había hecho algo similar con al menos otras 2 paradojas más, pero ya no me acuerdo de cuáles, sorry.

jueves, 13 de agosto de 2015

La conspiración de los refrescos

¿A quién no le ha pasado antes? Estar sediento, por el calor de 35º de media, por la caminata que te has pegado del centro a la periferia a ver si lograbas encontrar lo que buscabas, la carrera para lograr pillar el metro o autobús de turno y no tener que malgastar 10 minutos de tu vida inútilmente en la espera del siguiente, o simplemente porque llevas desde las 8 sin meterle ningún tipo de líquido al cuerpo y ahora son las 3. Pensar en cómo poder refrigerante por dentro. Pensar en tomarte algo bien fresquito. Pensar en un refresco, así, recién salido de la nevera o cámara frigorífica, bien fresquito, para calmar la sed...




Mmmmm qué ricos...

Bueno, en ese momento, ¡está decido! Te diriges al bar, puesto de calle o chino más cercano a reclamar tu preciado refresco por el módico precio arbitrario de entre 1 y 2 euros y medio (según el gusto del dueño).

Coges el refresco, lo abres, y empiezas a beberlo, esperando calmar la sed. Uno, dos, tres tragos y parece que ya está hecho. Pero a los 2 minutos como mucho, otra vez viene esa odiosa sensación a atormentarte. Bueno, un trago más. Y vuelve a pasar lo mismo. Venga, otro trago. Y otro más. Y te vuelve a rascar la garganta la sed. O, bueno, otro par de tragos. Pero regresa al minuto. *Sigh*, está bien, otro más. Parece que estabas más deshidratado de lo que pensabas. Otro más. Vuelve la sed. Otro m... ¡¿A DÓNDE COÑO SE HA IDO MI REFRESCO?!

Se marchó volando, como esta palomita.

Pues eso, que se ha acabado. Y tú con la misma sed que antes. Solo que con 3 diferencias: en tu monedero faltan las monedas justas del precio del refresco, tienes el sabor del mismo impregnando toda tu boca, y estás dudando entre si dejarlo estar y pasar sed, o pillarte otro.

Antes de que la sed realmente acabe contigo...

Comprarte otro puede parecer la opción más tentadora, si no fuera porque como a (casi) cualquier hijo de vecino, cuándo uno lleva más de 2 refrescos de seguido, está más que saturado de tanto producto y tanto azúcar aguado. Y si ese fuera el único problema, todavía valdría, pero es que no: por la sed no te enterarás (ya que se mantiene) pero por las ganas de mear, sí que sabrás cuánto te has pasado bebiendo.

Así, que tus colegas no se den cuenta de tu precaria situación.

Y ahora tienes 2 opciones, entre las que tienes que elegir rápido mientras bailas el casachó en un intento desesperado de montar el gran lago en el mismo sitio en el que te encuentres. Una es entrar a un lugar con baño (un bar, un mercado, tu casa, la casa del amigo, la de la vecina del quinto, ¡todo vale en un apuro!), o soltar la carga en todo el suelo. La segunda opción, la de los cerdos y los marranos, es la favorita de muchos tíos, ya que claro, como solo hay que sacar el miembro, con ocultarse un poco detrás de un arbusto o una farola, o incluso simplemente ponerse de espaldas ya les vale. Que sí, que les estará viento todo el mundo y dios mundo, pero a ellos les da igual, se creen bien ocultaditos a las miradas del público.

Tú tranquilo,
que no se te ve nada, pero nada-nada

Más problemas los tienen las tías, por el hecho de que tienen que dejar todo el culo al aire para evacuar, y todo eso. A no ser que estemos hablando de una pasada de rosca a la que todo le da igual, intentará buscar un lugar mucho más oculto de miradas indiscretas, para evitar miradas, palabras, silbidos, y algún que otro vídeo a Youtube o foto a Cuánto Cabrón como extra, algo que puede pasar con un 50% de probabilidades, según las últimas estadísticas.

Tú solo cambia a la leona por un menda con móvil a punto.

Sin embargo, como tengas la regla, mejor que la segunda opción ni la intentes. No solo porque se da todavía más espectáculo y lo dejas todo todavía más pringando, sino porque además el riesgo de acabar en las redes se multiplica. En ese momento, depende única y exclusivamente de la probabilidad de que aparezca alguien que no tenga el móvil sin una gota de batería, y que además no le de corte sacarte el vídeo/la foto mientras tú le estás mirando fijamente.

Y mientras dejas el suelo así de mono.

Y todo esto, por supuesto, con una sed de caballo, no nos olvidemos de la premisa inicial y principal. Con una sed de caballo, aun habiendo tragado más líquido que una alcantarilla limpia un día de mucha lluvia.

¿Y cómo es posible esto? se preguntarán muchos.

Muy sencillo, por el mismo motivo que el agua de mar no quita tampoco la sed: la relación entre soluto y disolvente es demasiado alta, lo que significa que hay demasiado soluto disuelto en el líquido, con lo cual la concentración de solutos en la sangre se mantiene. Para los dummies: tiene demasiado azúcar.

A Azúcar le gusta esto.
No, tranquilos, no espero que nadie pille la referencia, pero bueno.
Me hacía ilusión.

Vale, ok, ¿y por qué las empresas querrían hacer una bebida refrescante que, en vez de quitarte la sed, te la diera? ¿Qué ganan con eso?

Bueno, ahí... creo que te puede responder perfectamente tu monedero. ¿Cuántos refrescos pueden caer de esa forma en una tarde cuándo solo debería haber caído uno? ¿Dos? ¿Tres, cuatro quizá?


Tras toda esta aventura, decides probar aquello que habías dejado como opción descartada, cómo último término, como la elección a la desesperada, aquella de "solo hacer si todo lo anterior falla".

Y ese es el momento en que te acercas a una máquina expendedora, un chino, un bar o lo que te pille más cerca, y pides una botella de agua pequeña. La abres, empiezas a beber y... media botella, y la sed ha desaparecido. Y pasa un minuto, y no vuelve. Y pasan 5, y tampoco. Al final, la opción más rápida y más barata resultó ser esa que habías dejado apartada porque ¡el agua, por favor! ¡Qué insulsa! ¡Eso, para los animales! (Como si nosotros no lo fuéramos). Y, al final ¿qué? ¿Qué es lo que te ha quitado esa sed que incluso hacía que te entrasen ganas de roer las piedras a ver si se desvanecía?

Cómo te crees que te ves.

Para salir de juerga, de bares, o de lo que se quiera, todo lo demás está genial. Ahora bien, para matar la sed, el agua corriente es medalla de platino.

¡AGUA, HE DICHO AGUA, NO WHISKEI!
¡DEJA DE CORROMPERME AL PÚBLICO!

¿Entendéis ahora por qué cada vez se ven menos fuentes funcionales por las ciudades?