Hay cosas que nunca te dicen. Pero nunca, nunca. Y las tienes que ir descubriendo tú a malas. Una de ellas es el aparcar un coche. Te dicen lo que mola la independencia que te da, eso de poder ir a (casi) cualquier sitio sin depender de nadie, no estar perdiendo tiempo con el transporte público (a no ser que vayas al centro de una ciudad, entonces sí deja el coche en casa) etc etc etc. Pero nadie te comenta los problemas. Entre los que destaca el aparcamiento. Pero no porque sea lo más chungo de lograr hacer con un coche, el aparcar, no (eso es una leyenda urbana). Es porque es muy difícil encontrar el sitio idóneo. Y no digo de idóneo, porque sea el mejor posicionado, respecto a la salida de tu casa/trabajo, oh, no, no, no. Hay otros factores, más sutiles, que juegan en este juego. Factores, que cualquier conductor que empieza a tener algo de rodaje ya mira automáticamente, como un proceso inconsciente, cuando va a aparcar su vehículo. Empecemos por el caso más prototípico.
Miras la calle. Como 6 sitios en esa calle. En un momento, rememoras todas las lecciones de trigonometría y física de la ESO y el bachillerato. Sí, esas que no te salían ni en el día del examen, ahora todas pasan delante de tus ojos a lo efectos especiales mediocres. Calculas la altura de los árboles, la resistencia de sus ramas, y lo tupido de las copas. Hay algunos que tienen buenas sombras proporcionadas por las plantas. Hay otros huecos que están al rechisol. Hay incluso algo que a medias, que no se termina de decidir. Finalmente, seleccionas el sitio idóneo, y aparcas el coche en el sitio que no tiene ni una hoja ni media encima suyo. Al día siguiente, bajas a por el coche, y te encuentras justo lo que esperabas evitar: tres impresionantes cagadas de paloma, pero de esas gordas gordas, que pueden soltar plastas de hasta 8 centímetros de diámetro, sobre el capó. O el parabrisas. O el techo. Porque lo tuviste en cuenta todo: que un pájaro prefiere dormir en un árbol alto, tupido con buenas ramas, que no en uno medio sin hojas y con las ramas más flácidas que las de un sauce llorón. Y que obviamente, si no hay árbol, problema resuelto. Solo que no te percataste de un detalle. Un simple, mísero detalle. Y es que te fijaste en todo... menos en esa puta farola que tiene el foco justo dónde dejaste el coche.
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01/09/2024
No sé cuando lo cambiaron, pero el hecho de que actualmente el único formato del gatchet que uso para estas microentradas sea en código html es un dolor.
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miércoles, 11 de julio de 2018
lunes, 16 de octubre de 2017
El género verdadero de Pokémon Sol
Hay días en los que tienes la revelación del siglo. En los que te das cuenta que todo en lo que has estado creyendo es una mentira que se derrumba como una estructura de hierro comido por el óxido y la herrumbre y te toca la buena nueva y la iluminación y la palabra divina.
Eso fue lo que me pasó a mí el otro día mientras paseaba por la sección de videojuegos del Corte Inglés. Y ahora vengo a abriros los ojos a todos los demás mortales. Por que sí, hemos estado engañados. Muy engañados.
Pokémon no es un RPG. Esos son los padres. Es un juego de deportes y simulación. Como cualquier entendido o, por mejor decir, como cualquier individuo sensato y de mente libre podría apreciar, Pokémon es un juego de deportes y simulación. Como el Fifa. Como el Need For Speed (espera...)
Para poder apreciar adecuadamente la magnitud de esta revelación, primero considero conveniente poner la definición dada por Wikipedia a los géneros ya mencionados de RPG, Simulación y Deportes:
Todo eso, relativo a la parte de simulación. Pero, ¿y qué pasa con la parte del juego relativa a los deportes? Porque no olvidemos que el juego entra dentro tanto de las categorías de Deportes como de Simulación.
Porque sí, hay mucho deporte en eso de entrenar Pokémon. ¿Nunca has visto cómo se mueve un entrenador en medio de una batalla? Vale que las piernas no es que las mueva mucho que digamos, pero, ¿y lo que mueve los brazos? Al lanzar la Pokéball, al dar una orden, al reconocer la victoria del rival con un dedo levantado y cuatro recogidos... Además de ejercitar los brazos y ponértelos mazaos, tiene el efecto secundario de que empieza a diluir esa idea de que brazos más poderos que los de Hulk tienen una relación directa con las pajas (todos sabemos que no es así, pero bueno, al menos tendremos otro eufemismo para ello, "lanzar las Pokebolas". Y sí, lo de Pokebolas ha ido con toda la intención).
Y con este despertar concluyo mi aportación de hoy. Y recordar: los mejores clasificadores de géneros de videojuegos, solo en el Corte Inglés.
Eso fue lo que me pasó a mí el otro día mientras paseaba por la sección de videojuegos del Corte Inglés. Y ahora vengo a abriros los ojos a todos los demás mortales. Por que sí, hemos estado engañados. Muy engañados.
Pokémon no es un RPG. Esos son los padres. Es un juego de deportes y simulación. Como cualquier entendido o, por mejor decir, como cualquier individuo sensato y de mente libre podría apreciar, Pokémon es un juego de deportes y simulación. Como el Fifa. Como el Need For Speed (espera...)
Para poder apreciar adecuadamente la magnitud de esta revelación, primero considero conveniente poner la definición dada por Wikipedia a los géneros ya mencionados de RPG, Simulación y Deportes:
- RPG: se caracterizan por la interacción y evolución del personaje y una historia profunda [...] que hacen que el jugador se sienta como dentro de una película. En cuanto a temática. Pueden ser desde fantasía medieval hasta ambientación futurista o distópica.
- Simulación: se caracteriza por recrear situaciones o actividades del mundo real, dejando al jugador tomar el control de lo que ocurre.
- Deportes: aquellos que simulan deportes del mundo real. La mecánica del juego es la misma que en el deporte original, aunque a veces incorporan algunos añadidos.
¿Os habéis fijado en la principal diferencia? ¿Sí? ¿No? Muy sencillo, ¡los géneros de deportes y simulación, a diferencia del RPG, están basados en la vida real! ¡El mundo real!
Porque efectivamente, todos sabemos que eso que nos encontramos al salir a la calle no son animales, son Pokémon de incógnito.
Y que los comabtes Pokémon están a la orden del día. ¿Qué es lo que vemos en todos los parques, plazas, calles, lugares públicos varios? Exacto, gente haciendo combates Pokémon, gente atrapando Pokémon, gente intercambiando Pokémon, y por supuesto, gente hablando con todo quisque a ver si logran mendigarles algún objeto. Lo primero que vemos al bajar a la calle no es a ese tío cachas del edificio de enfrente haciendo calentamientos para su sesión de footing matutino, no. Es al tío cachas retántole a todos los chaveles que pasan de camino al colegio o instituto que pasan por delante de sus narices.
En los parques no paran de verse a niños novatos derrotando en combate a ancianos experimentados, ninis haciéndose de oro gracias a 4 monstruos chetados, y un sinfín de churumbeles de 10 años recorriéndose toda España a pata para hacerse con todos los Pokémon existentes.
En los parques no paran de verse a niños novatos derrotando en combate a ancianos experimentados, ninis haciéndose de oro gracias a 4 monstruos chetados, y un sinfín de churumbeles de 10 años recorriéndose toda España a pata para hacerse con todos los Pokémon existentes.
Lo que significa que sí, efectivamente, los Pokémon existen, y si aun no te has hecho con ese bicho que tanto te gusta es simple y llanamente por propia ineptitud como entrenador pokémon cualificado. Así como resumen
Todo eso, relativo a la parte de simulación. Pero, ¿y qué pasa con la parte del juego relativa a los deportes? Porque no olvidemos que el juego entra dentro tanto de las categorías de Deportes como de Simulación.
Porque sí, hay mucho deporte en eso de entrenar Pokémon. ¿Nunca has visto cómo se mueve un entrenador en medio de una batalla? Vale que las piernas no es que las mueva mucho que digamos, pero, ¿y lo que mueve los brazos? Al lanzar la Pokéball, al dar una orden, al reconocer la victoria del rival con un dedo levantado y cuatro recogidos... Además de ejercitar los brazos y ponértelos mazaos, tiene el efecto secundario de que empieza a diluir esa idea de que brazos más poderos que los de Hulk tienen una relación directa con las pajas (todos sabemos que no es así, pero bueno, al menos tendremos otro eufemismo para ello, "lanzar las Pokebolas". Y sí, lo de Pokebolas ha ido con toda la intención).
Y con este despertar concluyo mi aportación de hoy. Y recordar: los mejores clasificadores de géneros de videojuegos, solo en el Corte Inglés.
miércoles, 21 de septiembre de 2016
El rey de la carretera
Al poco de, en el siguiente paso de tu vida adulta, te logras motorizar tras un buen palo a la cartera, y logras echarte a la carretera con tu transporte individual por el que te sablean todos los años 3 cifras en impuestos, te vas percatando que, dentro de la misma, hay categorías. No es lo mismo moverte con un 4x4, que con una moto, que llevar la "L", que ir con el coche herrumbroso del bisabuelo, ese que casi parece más un taxi de la droga que un transporte para llevarte a sitios normales como pueden ser el trabajo o la universidad. De esta jerarquía (y la posición de cada cual en ella), uno se va dando cuenta en base a las anécdotas vistas en la carretera.
jueves, 7 de mayo de 2015
Huelga Telefónica. Desde el 14 del 4 ¿Sabías algo? YO TAMPOCO
Dejándonos de mis típicas introducciones chorras, pasaré a hablar directamente del asunto: hay una huelga Estatal de todos los técnicos de Telefónica desde el día 14. ¿Tú sabías algo? Seguro que la respuesta es "Nope". Yo tampoco lo sabía hasta hace 2 minutos, cuándo me llegaron las nuevas vía Wassap, por un mensaje de cadena. Y ha sido confirmado por una amiga mía, cuyo padre trabaja en Telefónica y que está metido en el asunto. También ha dicho que le hicieron una entrevista una periodista de la Sexta, pero que la amenazaron y, bueno, ¿alguien ha visto alguna entrevista en la Sexta referida al asunto? YO TAMPOCO.
Soy muy poco de cadenas, apenas he reenviado una, pero en esta ocasión haré una excepción. Sí, sé que el asunto sería mandarlo vía Guasapo, qué es como me ha llegado, pero mi lista de grupos es escasa, como todavía se puede leer en la microentrada actual (y si no, busca la del día 6 de mayo del 2015)
Transcribo el mensaje recibido:
"Chicos, reenviadlo, por favor. Es importante. Hay una huelga a nivel estatal de todos los técnicos de Telefónica. La semana pasada fue la manifestación en Madrid (una de las más grandes de los últimos años) y no salió en la televisión porque telefónica retiraría su publicidad de todos los canales que lo sacaran a la luz. telefónica es una de las empresas que más dinero invierte en publicidad y por ello ningún canal se atrevió a informar de la situación. Es vergonzoso, poro llevan desde el día 14 en huelga y nadie se entera porque lo están vetando. ¡Qué vergüenza de país, menos mal que fardan de "libertad de expresión"! REENVIADLO. HAGAMOS PRESIÓN Y ENTERÉMONOS TODOS!"
Como ya he dicho, no me gustan las cadenas. Pero en este caso pido hacer una excepción. No por el hecho de apoyar o dejar de apoyar la huelga, sino por el hecho del silenciamiento. Como dice el mensaje al final, que nos enteremos todos de lo que pasa. Y luego ya que cada uno, decida si los apoya o dice "qué les den". Pero eso de que sean otros los que elijan por mí qué he de conocer y qué no me enerva.
Por eso, si tenéis opción, dad a conocer lo que pasa a otras personas que, como yo hace media hora, ignoraban este hecho.
Como siempre, a continuación un par de links que he encontrado por la red hablando de lo que pasa, porque no me gusta tener solo una fuente de dónde obtener la información:
En teleafonica, dónde se pueden ver todos los pormenores del tema.
En otros sitios (aunque solo están las noticias del 14 de abril y por esas fechas, cuándo estalló todo).
En Alasbarricadas.org
En El Mundo
En bandaancha, un foro. El enlace es directo al tema en el que hablan de la manifestación.
Gracias por leer.
Y no, no voy a empezar a publicar cada día. Esto ha sido algo completamente excepcional. Sigue vigente lo de 5 días mínimo entre entrada y entrada. Dicho lo cual... podéis tomas ésta como la entrada que debería haber aparecido sobre el día 15.
Soy muy poco de cadenas, apenas he reenviado una, pero en esta ocasión haré una excepción. Sí, sé que el asunto sería mandarlo vía Guasapo, qué es como me ha llegado, pero mi lista de grupos es escasa, como todavía se puede leer en la microentrada actual (y si no, busca la del día 6 de mayo del 2015)
Transcribo el mensaje recibido:
"Chicos, reenviadlo, por favor. Es importante. Hay una huelga a nivel estatal de todos los técnicos de Telefónica. La semana pasada fue la manifestación en Madrid (una de las más grandes de los últimos años) y no salió en la televisión porque telefónica retiraría su publicidad de todos los canales que lo sacaran a la luz. telefónica es una de las empresas que más dinero invierte en publicidad y por ello ningún canal se atrevió a informar de la situación. Es vergonzoso, poro llevan desde el día 14 en huelga y nadie se entera porque lo están vetando. ¡Qué vergüenza de país, menos mal que fardan de "libertad de expresión"! REENVIADLO. HAGAMOS PRESIÓN Y ENTERÉMONOS TODOS!"
Como ya he dicho, no me gustan las cadenas. Pero en este caso pido hacer una excepción. No por el hecho de apoyar o dejar de apoyar la huelga, sino por el hecho del silenciamiento. Como dice el mensaje al final, que nos enteremos todos de lo que pasa. Y luego ya que cada uno, decida si los apoya o dice "qué les den". Pero eso de que sean otros los que elijan por mí qué he de conocer y qué no me enerva.
Y me pongo de la misma mala leche que este panda.
Y quién no, si te digo la verdad.
Por eso, si tenéis opción, dad a conocer lo que pasa a otras personas que, como yo hace media hora, ignoraban este hecho.
Como siempre, a continuación un par de links que he encontrado por la red hablando de lo que pasa, porque no me gusta tener solo una fuente de dónde obtener la información:
En teleafonica, dónde se pueden ver todos los pormenores del tema.
En otros sitios (aunque solo están las noticias del 14 de abril y por esas fechas, cuándo estalló todo).
En Alasbarricadas.org
En El Mundo
En bandaancha, un foro. El enlace es directo al tema en el que hablan de la manifestación.
Gracias por leer.
Y no, no voy a empezar a publicar cada día. Esto ha sido algo completamente excepcional. Sigue vigente lo de 5 días mínimo entre entrada y entrada. Dicho lo cual... podéis tomas ésta como la entrada que debería haber aparecido sobre el día 15.
martes, 2 de septiembre de 2014
Fauna urbana: viciadas con el móvil
Seamos honestos, nadie se sorprende ya cuando alguien dice que todo el mundo está viciado con los móviles hasta límites enfermizos. Hemos asimilado el ver gente caminando con la mirada fina en la pantallita, comiendo con una mano en los cubiertos y otra en el teléfono, grupos de amigos en los que la mayoría están chateando por el aparato habiendo por lo menos uno que no lo suelta así le maten, gente que lo consulta en la mínima espera como activada por un resorte, o que habla más con alguien por el cacharrito que en la vida real. Todo eso, un día detrás de otro nos ha hecho acostumbrarnos a la situación hasta un límite en que ya se ve el asunto como normal. Normal una mierda, pero bueno.
El caso es que ya creo haber visto la gota que colma el vaso.
A todo el mundo le llega un momento en que decide que ya es hora de entrar en el mundo motorizado, pasar unas pruebas de aptitud pagando previamente un pastón, para luego adquirir una máquina de matar con ruedas a la que puedes poner perfecta y legalmente a 120 kilómetros por hora (después de pagar otro pastizal, mucho mayor que el anterior), porque a más está prohibido y te meten una multa, o lo que es lo mismo, a seguir pagando, aunque en ésta ocasión sin recibir nada a cambio, salvo una posible bajada de los puntos del carné.
Cualquiera que esté un poco informado, sabe que primeramente se debe pasar un test, para lo cual te debes de hacer primero no menos de 70 test, para irte familiarizando con las preguntas y el cómo se plantean las respuestas. Vamos, que al libro casi no se lo toca, en muchos casos, aunque personalmente he de decir que es muy buena ayuda.
Al caso. El otro día, sentada frente a una pantalla contestando preguntas marcando la opción que creía más correcta, no pude evitar fijarme en las 2 personas que tenía a mi lado. 2 chicas, como yo. Con sendos móviles, cómo yo. Aunque yo lo quería para hacer fotos a las preguntas más rocambolescas que me había encontrado, las hubiese fallado o no, para luego repasarlas en casa. Es más cómodo que estar escribiendo, y fue algo que aprendí en los primeros días gracias a otro que también estaba con los tests.
Pero no era su caso. Era para chatear por el "guasapo" entre test y test. Ni que tuviesen unos periodos de carga tan enormes. En realidad, en un par de segundos ya te han cargado la página que sea. No es que lo vea muy normal, ya que si vas ahí es para practicar. Para el chateo ya tienes la casa que, por cierto, presenta wifi, y no tienes que estar tirando de datos. Podría entender pillar el móvil para distraerse un minuto después de 5 o 6 test seguidos, que es cuando la mente se empieza a ir por un poco por las ramas (y cuando yo empiezo a usar mi visión periférica), pero ¿en cada test? En fin, es impulsivo, tienen mono las pobres.
Entonces me fijo en que la que está a mi derecha tiene un montón de fallos: llevaba la mitad de las preguntas, y ya tendría como 5 o 6 fallos, 4 de seguido (que fue esa tira roja la que llamó mi atención). Y ella, chateando por el móvil tan tranquila.
No sé cuántos test haría, lo que sí sé es que apenas soltaba el móvil: cada 4 preguntas estaba otra vez al tema. Yo flipaba. Por eso, y por los fallos. Llevo ya alguna semanita que otra con los tests, y jamás había visto a nadie estar tanto con el móvil ni tener tantísimos fallos. El único test que le vi medio terminado tenía 11 fallos, como poco (le quedaban todavía 4 preguntas). En la vida había visto tantos fallos juntos. Yo misma, que cuando comencé, como mucho fallaba 5 o excepcionalmente 6; y lo que quería era pegarme un tiro. Y ella tan tranquila, pasando más tiempo toqueteando a su cucharacha electrónica que estando a lo que se suponía que había ido a hacer allí. No lo termino de entender.
Quizá es que yo sea tan rara como un perro verde, pero en serio, no comprendo esa obsesión continua por el guasap. Ni que fuese cocaína digital, que a todas horas tiene la gente que estar con ello, o al menos alguna gente.
Yo no tomaba esa afirmación como verdad, pero móviles, ordenadores y consolas
se están encargando de respaldarla con toda su fuerza día sí y día también.
El caso es que ya creo haber visto la gota que colma el vaso.
A todo el mundo le llega un momento en que decide que ya es hora de entrar en el mundo motorizado, pasar unas pruebas de aptitud pagando previamente un pastón, para luego adquirir una máquina de matar con ruedas a la que puedes poner perfecta y legalmente a 120 kilómetros por hora (después de pagar otro pastizal, mucho mayor que el anterior), porque a más está prohibido y te meten una multa, o lo que es lo mismo, a seguir pagando, aunque en ésta ocasión sin recibir nada a cambio, salvo una posible bajada de los puntos del carné.
Sí, a mi también me gustaría saber quien lo quiso pintar así.
Desde luego, perderse no se pierde, no.
Cualquiera que esté un poco informado, sabe que primeramente se debe pasar un test, para lo cual te debes de hacer primero no menos de 70 test, para irte familiarizando con las preguntas y el cómo se plantean las respuestas. Vamos, que al libro casi no se lo toca, en muchos casos, aunque personalmente he de decir que es muy buena ayuda.
Al caso. El otro día, sentada frente a una pantalla contestando preguntas marcando la opción que creía más correcta, no pude evitar fijarme en las 2 personas que tenía a mi lado. 2 chicas, como yo. Con sendos móviles, cómo yo. Aunque yo lo quería para hacer fotos a las preguntas más rocambolescas que me había encontrado, las hubiese fallado o no, para luego repasarlas en casa. Es más cómodo que estar escribiendo, y fue algo que aprendí en los primeros días gracias a otro que también estaba con los tests.
Pero no era su caso. Era para chatear por el "guasapo" entre test y test. Ni que tuviesen unos periodos de carga tan enormes. En realidad, en un par de segundos ya te han cargado la página que sea. No es que lo vea muy normal, ya que si vas ahí es para practicar. Para el chateo ya tienes la casa que, por cierto, presenta wifi, y no tienes que estar tirando de datos. Podría entender pillar el móvil para distraerse un minuto después de 5 o 6 test seguidos, que es cuando la mente se empieza a ir por un poco por las ramas (y cuando yo empiezo a usar mi visión periférica), pero ¿en cada test? En fin, es impulsivo, tienen mono las pobres.
Entonces me fijo en que la que está a mi derecha tiene un montón de fallos: llevaba la mitad de las preguntas, y ya tendría como 5 o 6 fallos, 4 de seguido (que fue esa tira roja la que llamó mi atención). Y ella, chateando por el móvil tan tranquila.
No sé cuántos test haría, lo que sí sé es que apenas soltaba el móvil: cada 4 preguntas estaba otra vez al tema. Yo flipaba. Por eso, y por los fallos. Llevo ya alguna semanita que otra con los tests, y jamás había visto a nadie estar tanto con el móvil ni tener tantísimos fallos. El único test que le vi medio terminado tenía 11 fallos, como poco (le quedaban todavía 4 preguntas). En la vida había visto tantos fallos juntos. Yo misma, que cuando comencé, como mucho fallaba 5 o excepcionalmente 6; y lo que quería era pegarme un tiro. Y ella tan tranquila, pasando más tiempo toqueteando a su cucharacha electrónica que estando a lo que se suponía que había ido a hacer allí. No lo termino de entender.
Quizá es que yo sea tan rara como un perro verde, pero en serio, no comprendo esa obsesión continua por el guasap. Ni que fuese cocaína digital, que a todas horas tiene la gente que estar con ello, o al menos alguna gente.
Al menos, esperemos no terminar todos así.
jueves, 7 de agosto de 2014
Fauna Veraniega (guía práctica)
Muy buenas, como muchos habreis comprebado al salir de vacaciones, o simplemente a la calle, en estas fechas todos los sitios se llenas de animales migratorios que solo se pueden ver por éstas fechas estivales, algunos completamente inofensivos, y otros que parecen disputarse el premio de ente más molesto del verano.
Así pues, he decidido crear una pequeña lista con los más habituales, junto a sus características particulares, cómo identificarlos de los demás y, en un momento dado, las precauciones que se deben de tener con ellos. Comencemos con la guía:
Gambas: ésta es, con diferencia, la especie más característica del verano, sobre todo en cuanto a zonas playeras se refiere, aunque se puede encontrar en casi cualquier punto de la península. Animal bípedo de piel color rojo más o menos vivo en extremidades delanteras, hombros, espalda, pecho y cara, habitualmente, el resto del cuerpo suele ser de color más o menos claro. Existen tanto autóntonos como provenientes de otros países, siendo los más característicos los nórdicos, que pasan de un tono blanco al rojo intenso en cuestión de minutos bajo los rayos solares. En cualquier caso, se recomienda encarecidamente no tocar a un gamba, mucho menos en las zonas rojas, ya que entonces pegan un berrido y se vuelven agresivos, pudiendo incluso llegar a atacar.

Como se puede observar, algunos poseen unos patrones en la piel muy llamativos
Pesetero vulgaris: especie característica de periodos vacacionales, y que en verano se suelen ver sobre todo en agosto. Se caracterizan por, en bares y restaurantes, comerse 2, 3 y hasta 4 cestos de pan, que acompañan con raciones de bajo coste. Por el mediodía y por la tarde, se los suele ver apalancados en las mesas de las terrazas (en ocasiones incordiando al las demás mesas), con una ronda de vasos en ella (habitualmente una taza de café por cabeza, en ocasiones deciden pillarse refrescos, aunque entonces no todos beben), y que se pueden tirar perfectamente hasta 3 y 4 horas, aunque se hayan terminado la bebida hace 2. Es decir, hasta que llega la hora de comer, que si no no hay forma de echarles ni a tiros. Sin embargo, raramente se intenta levantarles de la mesa, ya que tienen fama de montar broncas de película en medio de la vía, y por lo que parece a nadie le apetece confirmar o desmentir ese bulo.
Pesetero real: subespecie que se diferencia de su primo en que, poteriormente, va jactándose delante de sus parientes y conocidos de lo bien que ha estado y lo bien que ha comido, inventándose lo que sea necesario con el fin de dejar al resto con los dientes bien largos. Si sus conocidos quieren saber como le fue en verdad el viaje, deberían preguntarle como mínimo 6 meses después: el pesetero real comenzará a contradecirse con su primera versión del viaje.
Maleteros: suelen ir a las playas, río o campo con un almacén de comida; su escusa suele ser para disfrutar más del entorno, pero que realmente lo hacen para no gastar un céntimo más de la cuenta. Dentro de los maleteros hay diferentes categorías, pasando desde a aquel que realmente se preocupa del entorno y luego lo deja todo limpito aunque antes haya montado en la zona la fiesta del siglo, hasta aquellos que dejan todos sus desperdicios tirados de forma que compite con el homo turistic vulgaris.
Estudiantes: animales jóvenes que se desplazan en grupos de entre 3 y 14 individuos, aunque los números más habituales sean entre 5 y 9 (si hay menos, es que alguno ha fallado ese día, y si hay más, es que se han apuntado más de los previstos). Se parecen a los peseteros en que también suelen ir buscando la comida más barata en los locales, aunque se diferencian por la edad y por el motivo: los estudiantes habitualmente no tienen los recursos suficientes como para intentar ir a por algo más caro. Lo cual significa que intentarán conseguirlo todo lo más barato posible, incluso gratis de poderse. Muchos grupos, además, sienten especial predilección por algunas franquicias, como Burger King, McDonnal's, Vips, Dominos, etc. Como dentro del grupo cada cual suele tener también sus preferencias, en ocasiones suele haber discusiones bastante largas sobre dónde ir a buscar la comida.
Arramblató: los arramblatóos son una de las especies más destructivas con el medio ambiente. Éstos animales se dedican a arramblar (de ahí les viene el nombre) de forma habitual con todo lo que ven en el campo o en la playa, desde flores y ramas hasta animales como caracoles, mejillones, percebes, y en caso de tener la suerte de pillar un pulpo o un pájaro, también para casa. Por ello, son considerados por algunas autoridades algo así como una plaga. Cuando son pillados, suelen bajar la cabeza y comienzan con su canto característico, conocido popularmente como "excusas". En pueblos y ciudades suelen confundirse con los peseteros.
Críos: como suele pasar con muchos animales, las crías de muchas de las especies citadas anteriormente son indistinguibles entre sí, y la única forma de identificar su origen es echándole una ojeada a sus padres. En muchos sitios son considerados tan peligrosos para el medio ambiente como los arramblatóos, ya que se dedican a arrancar cualquier planta que les guste para llevársela, así como capturar peces, cangrejos u otros animales y luego no soltarlos, o soltarlos en sitios claramente inadecuados, ocasionando en ambos casos su muerte y una redución importante de la biodiversidad de la zona en caso de aparecer muchos en el mismo área. En cuestiones de comportamiento, se pueden distinguir 2 tipos de crías:
Ciclistas: ésta suele ser una de las especies más molestas de todas, y como te toque con un individuo borde o rencontrincado, puedes hecharte a temblar. Los ciclistas suelen creerse con todos los derechos habidos y por haber tanto dentro de la calzada como dentro de la acera como por los caminos campestres. En las carreteras interrumpen el paso de los coches, obligándolos a ir a su ritmo y en ocasiones impidiendo ser adelantados adecuadamente al ir en paralero, a saber: uno por el arcén y el otro por mital del carril. O llendo en paralelo en sitios donde no se puede, o en lugares donde el arcén casi lo ocupa en su totalidad la línea blanca. En las aceras, se dedican a ir pasando entre los peatones muchas veces a velocidades más altas de lo que deberían, muchas veces pidiendo paso con su llamada característica.
Pisa-güevos: en las carreteras, y suele llevar con los demonios a aquellos conducotres que tengan la desgracia de encontrarse uno delante, sobre todo en carreteras secundarias y comarcales donde la posibilidad de adelantamiento parece una cosa sacada de un libro de fantasía. Su velocidad suele ser muy inferior a la del resto de los coches, lo cual origina bonitas caravanas detrás suya, manteniendose en sus trece por mucho que los de detrás griten, insulten, peguen bocinazos o le hagan gestos airados mientras le adelantan.
Homo turistic vulgaris: si bien esta especie es común durante todo el año, en verano es camuflada por la gran variedad de especies más o menos exóticas que arriban a nuestras tierras, como los peseteros. Se caracterizan por desplazarse en grupos de tamaño pequeño o mediano, por conseguir comida lo más barata posible como los peseteros, y por causar el mayor deterioro posible allá por donde vayan, tanto por dejar un montón de desperdicios desperdigados por esa zona, como por erosionar monumentos cual palomas, dañar la flora y la fauna como los arrablatóos, etc.
Bueno, hasta aquí con la pequeña lista de especies veraniegas que visitan nuestras tierras aquí en verano, espero que esto que les ayuda a identificar a los diferentes tipos y a mantener las precauciones adecuadas.
Así pues, he decidido crear una pequeña lista con los más habituales, junto a sus características particulares, cómo identificarlos de los demás y, en un momento dado, las precauciones que se deben de tener con ellos. Comencemos con la guía:
Gambas: ésta es, con diferencia, la especie más característica del verano, sobre todo en cuanto a zonas playeras se refiere, aunque se puede encontrar en casi cualquier punto de la península. Animal bípedo de piel color rojo más o menos vivo en extremidades delanteras, hombros, espalda, pecho y cara, habitualmente, el resto del cuerpo suele ser de color más o menos claro. Existen tanto autóntonos como provenientes de otros países, siendo los más característicos los nórdicos, que pasan de un tono blanco al rojo intenso en cuestión de minutos bajo los rayos solares. En cualquier caso, se recomienda encarecidamente no tocar a un gamba, mucho menos en las zonas rojas, ya que entonces pegan un berrido y se vuelven agresivos, pudiendo incluso llegar a atacar.

Como se puede observar, algunos poseen unos patrones en la piel muy llamativos
Pesetero vulgaris: especie característica de periodos vacacionales, y que en verano se suelen ver sobre todo en agosto. Se caracterizan por, en bares y restaurantes, comerse 2, 3 y hasta 4 cestos de pan, que acompañan con raciones de bajo coste. Por el mediodía y por la tarde, se los suele ver apalancados en las mesas de las terrazas (en ocasiones incordiando al las demás mesas), con una ronda de vasos en ella (habitualmente una taza de café por cabeza, en ocasiones deciden pillarse refrescos, aunque entonces no todos beben), y que se pueden tirar perfectamente hasta 3 y 4 horas, aunque se hayan terminado la bebida hace 2. Es decir, hasta que llega la hora de comer, que si no no hay forma de echarles ni a tiros. Sin embargo, raramente se intenta levantarles de la mesa, ya que tienen fama de montar broncas de película en medio de la vía, y por lo que parece a nadie le apetece confirmar o desmentir ese bulo.
Pesetero real: subespecie que se diferencia de su primo en que, poteriormente, va jactándose delante de sus parientes y conocidos de lo bien que ha estado y lo bien que ha comido, inventándose lo que sea necesario con el fin de dejar al resto con los dientes bien largos. Si sus conocidos quieren saber como le fue en verdad el viaje, deberían preguntarle como mínimo 6 meses después: el pesetero real comenzará a contradecirse con su primera versión del viaje.
Maleteros: suelen ir a las playas, río o campo con un almacén de comida; su escusa suele ser para disfrutar más del entorno, pero que realmente lo hacen para no gastar un céntimo más de la cuenta. Dentro de los maleteros hay diferentes categorías, pasando desde a aquel que realmente se preocupa del entorno y luego lo deja todo limpito aunque antes haya montado en la zona la fiesta del siglo, hasta aquellos que dejan todos sus desperdicios tirados de forma que compite con el homo turistic vulgaris.
Estudiantes: animales jóvenes que se desplazan en grupos de entre 3 y 14 individuos, aunque los números más habituales sean entre 5 y 9 (si hay menos, es que alguno ha fallado ese día, y si hay más, es que se han apuntado más de los previstos). Se parecen a los peseteros en que también suelen ir buscando la comida más barata en los locales, aunque se diferencian por la edad y por el motivo: los estudiantes habitualmente no tienen los recursos suficientes como para intentar ir a por algo más caro. Lo cual significa que intentarán conseguirlo todo lo más barato posible, incluso gratis de poderse. Muchos grupos, además, sienten especial predilección por algunas franquicias, como Burger King, McDonnal's, Vips, Dominos, etc. Como dentro del grupo cada cual suele tener también sus preferencias, en ocasiones suele haber discusiones bastante largas sobre dónde ir a buscar la comida.
Arramblató: los arramblatóos son una de las especies más destructivas con el medio ambiente. Éstos animales se dedican a arramblar (de ahí les viene el nombre) de forma habitual con todo lo que ven en el campo o en la playa, desde flores y ramas hasta animales como caracoles, mejillones, percebes, y en caso de tener la suerte de pillar un pulpo o un pájaro, también para casa. Por ello, son considerados por algunas autoridades algo así como una plaga. Cuando son pillados, suelen bajar la cabeza y comienzan con su canto característico, conocido popularmente como "excusas". En pueblos y ciudades suelen confundirse con los peseteros.
Críos: como suele pasar con muchos animales, las crías de muchas de las especies citadas anteriormente son indistinguibles entre sí, y la única forma de identificar su origen es echándole una ojeada a sus padres. En muchos sitios son considerados tan peligrosos para el medio ambiente como los arramblatóos, ya que se dedican a arrancar cualquier planta que les guste para llevársela, así como capturar peces, cangrejos u otros animales y luego no soltarlos, o soltarlos en sitios claramente inadecuados, ocasionando en ambos casos su muerte y una redución importante de la biodiversidad de la zona en caso de aparecer muchos en el mismo área. En cuestiones de comportamiento, se pueden distinguir 2 tipos de crías:
- Las que se mantienen junto a sus padres, entretenidas de cualquier forma, o que se dedican a jugar sin incordiar al resto de la fauna y sin causar destrozos, dándoles sus padres o familiares un toque cuando ven que va ha hacer algo que no debe.
- Los que parece que no saben hacer otra cosa que incordiar: se meten entre las mesas y la gente como las ratas, chillando y gritando como si aquello fuese un concurso; jugando en puertas o sitios donde claramente incordian al resto; si llevan un objeto, se dedican a lanzarlo y donde caiga cayó; muchos son espertos en romper el moviliario ajeno, ya sea colgándose de las puertas, cambiando las cosas de sitio o simplemente dando golpes con una piedra o un palo a las cosas para ver qué pasa, etc. ¿Y los padres? Habitualmente, pasando de ellos siempre y cuando no sean a ellos a quienes incordien, o riéndole las gracias. Por lo que, en efecto, los mayores raramente se responsabilizan de ellos, pero en caso de intentar darles un toque de atención a los críos, o incluso de intenter echarles, no os preocupeis que entonces aparecerá alguno emitiendo su característico graznido: " 'éjales, que ejjjque 'on nii-nos". En una ocasión pude ver a una madre lanzándoles otro tipo de llamada a su hijo, que acababa de recoger un plo el doble que él, una que me dejó pasmada "¡Niii-nooo, a'sta mesa ni je te occuurrracercarte co' exe paalo!"
Ciclistas: ésta suele ser una de las especies más molestas de todas, y como te toque con un individuo borde o rencontrincado, puedes hecharte a temblar. Los ciclistas suelen creerse con todos los derechos habidos y por haber tanto dentro de la calzada como dentro de la acera como por los caminos campestres. En las carreteras interrumpen el paso de los coches, obligándolos a ir a su ritmo y en ocasiones impidiendo ser adelantados adecuadamente al ir en paralero, a saber: uno por el arcén y el otro por mital del carril. O llendo en paralelo en sitios donde no se puede, o en lugares donde el arcén casi lo ocupa en su totalidad la línea blanca. En las aceras, se dedican a ir pasando entre los peatones muchas veces a velocidades más altas de lo que deberían, muchas veces pidiendo paso con su llamada característica.
Ahora imagínate ir conduciendo y encontrártelos de frente
Pisa-güevos: en las carreteras, y suele llevar con los demonios a aquellos conducotres que tengan la desgracia de encontrarse uno delante, sobre todo en carreteras secundarias y comarcales donde la posibilidad de adelantamiento parece una cosa sacada de un libro de fantasía. Su velocidad suele ser muy inferior a la del resto de los coches, lo cual origina bonitas caravanas detrás suya, manteniendose en sus trece por mucho que los de detrás griten, insulten, peguen bocinazos o le hagan gestos airados mientras le adelantan.
Homo turistic vulgaris: si bien esta especie es común durante todo el año, en verano es camuflada por la gran variedad de especies más o menos exóticas que arriban a nuestras tierras, como los peseteros. Se caracterizan por desplazarse en grupos de tamaño pequeño o mediano, por conseguir comida lo más barata posible como los peseteros, y por causar el mayor deterioro posible allá por donde vayan, tanto por dejar un montón de desperdicios desperdigados por esa zona, como por erosionar monumentos cual palomas, dañar la flora y la fauna como los arrablatóos, etc.
Bueno, hasta aquí con la pequeña lista de especies veraniegas que visitan nuestras tierras aquí en verano, espero que esto que les ayuda a identificar a los diferentes tipos y a mantener las precauciones adecuadas.
martes, 13 de mayo de 2014
Consejos antirresaqueros
Supongo que todos los consumidores habituales de alcohol, tanto los que deciden que irse de fiesta solo mola si uno de los puntos imprescindibles implicados es emborracharse y cuanto antes mejor; como a aquellos que simplemente se les pasó de la raya la cnatidad consumida sin darse cuenta, se habrán topado con el problema del día siguiente, de la resaca.
La resaca, esa ramera producida por el alcohol que se sube a la cabeza generando dolores, mareos, y ganas homicidas de primera categoría contra cualquiera que os hable un poco más de la cuenta o un punto más alto de lo estrictamente necesario. He de admitir que todo esto lo he dicho desde archivo, jamás he experimentado una resaca (de momento). Básicamente, porque paro en cuanto comienzo a notar los primeros efectos. O sea, que no paso de chispita.
El caso es que me sé un par de trucos para evitar la resaca alcoholera, además del paracetamol.
Para los que todavía no lo sepan (aunque es el remedio más extendido), se trata de una solución a posteriori (o sea, cuando ya se está con el cabezón), que consiste en tragarse 3 o 4 paracetamoles a intervalos regulares, en cuanto la cabeza empieza a molestar demasiado. Algo que en mi opinión, no deja de ser excesivo. No deja de ser un medicamnto, con todas sus consecuencias. Además de estar asqueroso.
Existe un método batante bueno para evitar las resacas: comerse algo dulce. Da lo mismo que sea un yogur azucarado, un bollo (de los que lleven mucho azúcar, no grasa), todos las gominolas de tu hermano pequeño, etc.
¿Que por qué? Porque el cerebro, solo es capaz de consumir 2 cosas: glucosa (o sease, azúcar) o cuerpos cetónicos, producidos por la detoxificación del alcohol. El problema de los cuerpos cetónicos es que uno de ellos se descompone expontáneamente (por si solo, no está catabolizado por ninguna enzima) en acetona, que es tóxico y es lo que produce la resaca.
Aunque el cerebro tiene preferencia por la glucosa, vamos, que prefiere alimentarse de glucosa antes que de cuerpos cetónicos, tras una noche de continuo consumo de alcohol, lo que más tenemos en sangre son los cuerpos cetónicos. Así que el cerebro no tiene más remedio que consumir los famosos cuerpos cetónicos.
Plantearos el siguiente hecho: si teneis 2 platos, uno que os gusta y otro que no os gusta tanto, de poder elegir todos iríamos a por el primero. Pero en caso de tener hambre y solo tener el que nos va menos, no nos quedaría más remedio que resignarnos y comernoslo.
Lo mismo le pasa al cerebro. Así que comer algo de fácil absorción de azúcar (vamos, algo dulce), lo que estamos haciendo es darle al cerebro la opción de elegir entre los cuerpos cetónicos y la glucosa. Como tiene preferencia por la glucosa, pasará de los otros y no se generará acetona dentro de nuestra cabeza, por lo que resaca evitada.
(Nota: este método suede no funcionar en caso de buena borrachera)
¿Que? ¡Ah, sí! El otro truco. Bueno, "truco". A ver, funcionar creo que funciona, pero, ejem, de una forma un "tanto" diferente. Es posible que a algunos no les haga mucha gracia. Quizá alguno haya oído hablar de ello.
Se trata de beberse 2 litros de agua antes de acostarse.
Una fuente fidedigna nos confirmó que resaca, al final no había. Ahora, me gustaría invitaros a un simple ejercicio de matemáticas. Simplemente: 2litros de agua, + todo el líquido que te hayas estado bebiendo a lo largo de toda la noche de juerga. ¿Veis hasta dónde quiero llegar? ¿Si? ¿No? ¿No creeis que en algún momento habrá que desalojar del cuerpo todo ese líquido consumido? Al fin y al cabo no somos esponjas, aunque más de uno lo parezca.
Obviemente, no hay resaca desde el primer momento en que para ello se necesita dormir, algo harto difícil teniendo que estar uno levantándose cada cuarto de hora para ir al baño.
Pero, el fin, si lo que prima es no tener resaca aunque al día siguiente aunque eso pase por unas ojeras de espanto, esta podría ser tu solución.
La resaca, esa ramera producida por el alcohol que se sube a la cabeza generando dolores, mareos, y ganas homicidas de primera categoría contra cualquiera que os hable un poco más de la cuenta o un punto más alto de lo estrictamente necesario. He de admitir que todo esto lo he dicho desde archivo, jamás he experimentado una resaca (de momento). Básicamente, porque paro en cuanto comienzo a notar los primeros efectos. O sea, que no paso de chispita.
El caso es que me sé un par de trucos para evitar la resaca alcoholera, además del paracetamol.
Para los que todavía no lo sepan (aunque es el remedio más extendido), se trata de una solución a posteriori (o sea, cuando ya se está con el cabezón), que consiste en tragarse 3 o 4 paracetamoles a intervalos regulares, en cuanto la cabeza empieza a molestar demasiado. Algo que en mi opinión, no deja de ser excesivo. No deja de ser un medicamnto, con todas sus consecuencias. Además de estar asqueroso.
Existe un método batante bueno para evitar las resacas: comerse algo dulce. Da lo mismo que sea un yogur azucarado, un bollo (de los que lleven mucho azúcar, no grasa), todos las gominolas de tu hermano pequeño, etc.
¿Que por qué? Porque el cerebro, solo es capaz de consumir 2 cosas: glucosa (o sease, azúcar) o cuerpos cetónicos, producidos por la detoxificación del alcohol. El problema de los cuerpos cetónicos es que uno de ellos se descompone expontáneamente (por si solo, no está catabolizado por ninguna enzima) en acetona, que es tóxico y es lo que produce la resaca.
Aunque el cerebro tiene preferencia por la glucosa, vamos, que prefiere alimentarse de glucosa antes que de cuerpos cetónicos, tras una noche de continuo consumo de alcohol, lo que más tenemos en sangre son los cuerpos cetónicos. Así que el cerebro no tiene más remedio que consumir los famosos cuerpos cetónicos.
Plantearos el siguiente hecho: si teneis 2 platos, uno que os gusta y otro que no os gusta tanto, de poder elegir todos iríamos a por el primero. Pero en caso de tener hambre y solo tener el que nos va menos, no nos quedaría más remedio que resignarnos y comernoslo.
Lo mismo le pasa al cerebro. Así que comer algo de fácil absorción de azúcar (vamos, algo dulce), lo que estamos haciendo es darle al cerebro la opción de elegir entre los cuerpos cetónicos y la glucosa. Como tiene preferencia por la glucosa, pasará de los otros y no se generará acetona dentro de nuestra cabeza, por lo que resaca evitada.
(Nota: este método suede no funcionar en caso de buena borrachera)
¿Que? ¡Ah, sí! El otro truco. Bueno, "truco". A ver, funcionar creo que funciona, pero, ejem, de una forma un "tanto" diferente. Es posible que a algunos no les haga mucha gracia. Quizá alguno haya oído hablar de ello.
Se trata de beberse 2 litros de agua antes de acostarse.
Una fuente fidedigna nos confirmó que resaca, al final no había. Ahora, me gustaría invitaros a un simple ejercicio de matemáticas. Simplemente: 2litros de agua, + todo el líquido que te hayas estado bebiendo a lo largo de toda la noche de juerga. ¿Veis hasta dónde quiero llegar? ¿Si? ¿No? ¿No creeis que en algún momento habrá que desalojar del cuerpo todo ese líquido consumido? Al fin y al cabo no somos esponjas, aunque más de uno lo parezca.
Obviemente, no hay resaca desde el primer momento en que para ello se necesita dormir, algo harto difícil teniendo que estar uno levantándose cada cuarto de hora para ir al baño.
Pero, el fin, si lo que prima es no tener resaca aunque al día siguiente aunque eso pase por unas ojeras de espanto, esta podría ser tu solución.
miércoles, 16 de abril de 2014
El día de las Biblias (Panfletos del metro)
El otro día, saliendo yo tranquilamente, cuando me percaté que a la salida estaban repartiendo algo, para variar.
Aunque en cuanto me fijo, me percato que es algo más grueso que una hoja de papel.
Bastante más grueso, diría yo.
Lo primero que pensé fue "Anda ya, no me fastidies que estás repartiendo blocs de notas". Sí, en serio, ese fue mi primer feliz pensamiento, que alguna empresa o algo así estuviese promocionándose de esa forma tan curiosa. ¿Por qué no? Aunque he de admitir que tampoco es que me convenciese eso mucho.
Además, lo de las libretas gratis no supera al que creyó que lo que estaban regalando era fundas de móvil gratis.
Así pues, dejé que me endiñasen una de aquellas libretas y, ¿con qué diréis que me encontré?
En efecto, una edición gratuita del Nuevo Testamento, ni más ni menos. Ni siquiera se molestaron en pasarnos los 2 testamentos completos.
Ese día hubo cachondeo en clase con los libritos, acrecentado por el hecho de que a primera hora teníamos examen. El chiste del "Pues yo le dejo como respuesta el Nuevo Testamenteo a la profe, que es la palabra de Dios y con eso no se puede discutir", seguidas de las bromas del Apocalipsis, porque encima el examen no era de la asignatura fácil.
Y bien pensado deberíamos haberlo hecho, aunque simplemente sea para que la profesora aprendiese a no corregir de forma sesgada. Porque, vamos, que luego a tres personas, en la misma pregunta les pusiese 3 puntuaciones diferentes (punto completo, medio punto y anulada) podiendo lo mismo, qué quereis que os diga. O que anule una pregunta teniéndolo todo bien (dicho por la propia profesora) simplemente porque se le olvidó expecificar que "la fermentación láctica produce ácido láctico". No, si te parece produce alcohol, o gamusinos verdes, no te digo. Eso es como tener que expecificar en un examen de fisiología que lo que entra en los pulmones es aire. Ni en primaria había que expecificar semejantes obviedades.
Oh, y sí, a otro compañero le pasó por alto un "fallo" del mismo equipo. ¿Qué pasa, es que en la clase unos somos del Madrid, otros del Barça y usted es la árbitro comprada?
En fin. A lo que íbamos. Las Biblias. Pues uno de los tipos que las repartía era un viejales que de tanto en tanto aparece en esa misma boca de metro, con carteles de mensajes a cada cual más raro, clamando cosas como que "Jesús es el demonio" o "todos vamos al infierno", y cosas así. Hay algunos que se dedican a hacerle fotos e incluso vídeos. Yo soy de las que pasa rapidito mirándole de refilón.
Para terminar, decir que por la tarde todavía seguían con el asunto, reapareciendo a los 2 días, se ve que todavía les quedaban unas cuantas. A propósito, las traían en cajas de 100 (lo vi en una de ellas) y habría por lo menos 20 cajas quizá alguna menos. No sé si por ahí llegan a pasar 2000 personas con ánimo de coger una.
¿He dicho ya que esto fue el primer lunes tras las "Marchas de la Dignidad"? Tengo la teoría que nos vieron bien poco católicos, y que se trata de un intento para intentar encauzarnos por el buen camino un poquito.
Aunque en cuanto me fijo, me percato que es algo más grueso que una hoja de papel.
Bastante más grueso, diría yo.
Lo primero que pensé fue "Anda ya, no me fastidies que estás repartiendo blocs de notas". Sí, en serio, ese fue mi primer feliz pensamiento, que alguna empresa o algo así estuviese promocionándose de esa forma tan curiosa. ¿Por qué no? Aunque he de admitir que tampoco es que me convenciese eso mucho.
Además, lo de las libretas gratis no supera al que creyó que lo que estaban regalando era fundas de móvil gratis.
Así pues, dejé que me endiñasen una de aquellas libretas y, ¿con qué diréis que me encontré?
En efecto, una edición gratuita del Nuevo Testamento, ni más ni menos. Ni siquiera se molestaron en pasarnos los 2 testamentos completos.
Una como las de esa foto me dieron.
Ese día hubo cachondeo en clase con los libritos, acrecentado por el hecho de que a primera hora teníamos examen. El chiste del "Pues yo le dejo como respuesta el Nuevo Testamenteo a la profe, que es la palabra de Dios y con eso no se puede discutir", seguidas de las bromas del Apocalipsis, porque encima el examen no era de la asignatura fácil.
Y bien pensado deberíamos haberlo hecho, aunque simplemente sea para que la profesora aprendiese a no corregir de forma sesgada. Porque, vamos, que luego a tres personas, en la misma pregunta les pusiese 3 puntuaciones diferentes (punto completo, medio punto y anulada) podiendo lo mismo, qué quereis que os diga. O que anule una pregunta teniéndolo todo bien (dicho por la propia profesora) simplemente porque se le olvidó expecificar que "la fermentación láctica produce ácido láctico". No, si te parece produce alcohol, o gamusinos verdes, no te digo. Eso es como tener que expecificar en un examen de fisiología que lo que entra en los pulmones es aire. Ni en primaria había que expecificar semejantes obviedades.
Oh, y sí, a otro compañero le pasó por alto un "fallo" del mismo equipo. ¿Qué pasa, es que en la clase unos somos del Madrid, otros del Barça y usted es la árbitro comprada?
En fin. A lo que íbamos. Las Biblias. Pues uno de los tipos que las repartía era un viejales que de tanto en tanto aparece en esa misma boca de metro, con carteles de mensajes a cada cual más raro, clamando cosas como que "Jesús es el demonio" o "todos vamos al infierno", y cosas así. Hay algunos que se dedican a hacerle fotos e incluso vídeos. Yo soy de las que pasa rapidito mirándole de refilón.
Para terminar, decir que por la tarde todavía seguían con el asunto, reapareciendo a los 2 días, se ve que todavía les quedaban unas cuantas. A propósito, las traían en cajas de 100 (lo vi en una de ellas) y habría por lo menos 20 cajas quizá alguna menos. No sé si por ahí llegan a pasar 2000 personas con ánimo de coger una.
¿He dicho ya que esto fue el primer lunes tras las "Marchas de la Dignidad"? Tengo la teoría que nos vieron bien poco católicos, y que se trata de un intento para intentar encauzarnos por el buen camino un poquito.
sábado, 5 de abril de 2014
Fauna urbana: charlatana de biblioteca
Hoy, en la biblioteca estudiando tan tranquila, se ha puesto
en un asiento cercano una tipa de otro grado. Sé que era de otro grado porque no la había visto en mi vida. No me fijé en ella en particular al principio, ya que no es que la biblioteca estuviese vacía y fuésemos las 2 únicas monas en ella, de hecho, había bastante más gente en la mesa. Y la cosa no tendría más mención si no fuese por lo que hizo y dijo con posterioridad.
Lo primero, cuando llegó, sola, de dispuso a cargar el móvil
en uno de los enchufes de la biblioteca tan cotizados por la gente que emplea
los ordenatas sin aparentemente batería propia que amablemente nos presta la biblioteca (y que funcionan bastante bien, todo sea dicho). En este caso la cosa no era grave, ya que por suerte no había
oberbuquing, y ami me hacía un favor, ya que me estaba acordando del sol que me
daba en los ojos a través de la ventana, y ella me hacía de improvisada
mampara.
Durante el rato siguiente, pongamos, no sé, de quince a
treinta minutos, estuvo más tiempo levantada enfrente mío (si, yo estaba sentada
delante de los enchufes como un guardia jurado) zascandileando con el
móvil que sentada frente a los apuntes.
A una hora no indeterminada (entendedme, yo estaba más
preocupada en buscar la información de un centenar sin exagerar de términos
para una asignatura de informática que en controlarla los tiempos a esa chica
en plan maruja), llegó un compañero suyo, con el que empezó a platicar largo y tendido.
No sé cuento estuvieron así cuando decidí mirar la hora (las diez y media). En ese momento ya estaba un
poco hasta las narices del zumbido que tenía a la derecha por culpa de la
menda, que no paraba de hablar y de
cuyas conversaciones capté fragmentos que se resumían en quejarse de lo mal que lo llevaba todo, de
que no se acordaba de nada, alguna variante del que “iba a suspender” (porque
eso tan directamente creo que no lo dijo), y cosas así. Por medio, por supuesto,
también salieron a colaciones fiestas recientes, quejas varias, curiosidades
también varias, etc., en definitiva, suficiente material como para preparar una excelente macedonia de
anécdotas. Y no nos olvidemos de las bastante habituales variantes de lo guay que era ella.
También me gustaría mencionar que
logró que 2 caballeros de su clase le hiciesen un recado, en teoría para poder estudiar, en la práctica para no cerrar el pico.
Mientras, el de enfrente se debatía entre el libro de texto
y prestarle atención a ella. Así hasta y diez (esta vez si que lo miré) momento
en el cual la tipa decidió hacer el anuncio del Kit-Kat y darse un respiro, y se fue de la
mesa (si al baño, afuera o a buscar un libro ya ni idea), momento en el cual su
compañero quedó enfrascado en el libro de estudio; solo incordiado, en todo caso, por mis
continuos tecleos, ya que yo seguía con mi búsqueda y copie de términos (deberías inventar algo para el ruido del teclado. Y no, los ipad no me valen.
Además de que también logro tocar el tamporileiro con ellos sin quererlo).
Cronometrados, esa chica se tiró 40 minutos de charleta, de
y media a y diez (sí, esta vez me fijé por pura curiosidad). Más todo el tiempo que estuvo antes. Creo que en ningún momento
se puso a estudiar en serio. Eso lo remarco porque durante un buen rato lo
único que hizo fue quejarse amargamente de lo mal que lo llevaba todo, de que
no lograba retener nada, etc.
No sé, tía, aquí todos tenemos problemas con nuestros
respectivos estudios, sino te aseguro que desde luego nadie estaría en la
biblioteca con el buen día que estaba haciendo fuera.
Además, yo me pregunto, ¿has probado a dejar de estudiar la
asignatura optativa de prácticas ligüístico-verbales y ponerte un poco más en serio con las
obligatorias de tu grado?
(P.D.: el descanso no duró demasiado. Volvió a los diez
minutos, más o menos, y continuó con la interrumpida tertulia, momento en que el otro decidió darse por vencido con el libro.)
(P.P.D.: cuando me fui, una hora y cuarto después de haber
mirado el reloj aquella vez, todavía seguían ahí los 2, hablando más que
estudiando (sí, estudiar estudiaron algo, noté breves intervalos sin zumbidos),
pero que vamos, que luego se preguntarán que a dónde se lees fue el tiempo).
domingo, 2 de marzo de 2014
Panfletos del metro - lo que hay que ver
Supongo que no seré a la única a la que, ya sea a la salida o a la entrada de una boca de metro, le ha salido al paso un menda con un taco de papelinas en una mano y una suelta en la otra, que te la tiende para que la cojas. Y, ojo, mejor que lo hagas, si no quieres que intente colártela por la fuerza hasta por la boca.
El otro día fui obsequiada con una de las más baratas, de esas que puedes hacer en tu cuarto ya que solo es un pedazo de papel con letras negras, sin nada más.
No parecía más que un aburrido papelote hasta que decidí echarle un vistazo más detenidamente.
Y esto fue lo que me encontré:
El otro día fui obsequiada con una de las más baratas, de esas que puedes hacer en tu cuarto ya que solo es un pedazo de papel con letras negras, sin nada más.
No parecía más que un aburrido papelote hasta que decidí echarle un vistazo más detenidamente.
Y esto fue lo que me encontré:
Cara A
Y Cara B
Todavía sigo sin saber que es mejor: las negritas que marcan frases enteras o la primera letra de algunas de las palabras, sin ningún motivo de peso aparente; o el subrayado aleatorio que a veces solo llega hasta media palabra después de haber pasado incluso por encima de un espacio, dando lugar a que no se sepa si está así adrede o es que se les ha movido.
De hecho, las marcas presentan tantísima lógica que pensé que había algún tipo de mensaje oculto, en plan película de aventuras tipificada. Bueno, ya voy avisando de que no, no hay ningún mensaje oculto entre negritas y subrayados, a no ser que esté tan oculto o sea tan rocambolesco que mis cinco minutos de indague no sean suficientes como para detectarlo.
Y en cuanto al contenido... además de que es bastante tortura leerlo, porque entre los signos de puntuación al azar, las enumeraciones interminables y que tiene el mismo orden lógico que un crío tratando de explicarte la cronología de los acontecimientos ocurridos en la Edad Antigua tras habérselos leído de mala manera por una página web avanzada, obviamente el resultado es que el lector no es capaz de encontrarse (quizá esté hecho así adrede, quién sabe). Lo único que se saca en claro es que clama por designar un presidente mundial. Bueno, al menos les facilitaremos la vida al imperio alienígena de turno, que siempre andan preguntando por el dirigente mundial, ya sean Cybermen, Skulls, Daleks o lo que toque.
jueves, 26 de septiembre de 2013
La máquina expendedora
Hay a veces que parece que la vida decide alegrarte el día.
Un día, en la universidad, en una de las varias máquinas expendedoras que hay. Localizo unas galletas de chocolate que cuestan 1 euro y que parecen venir bastantes (ya sabemos como somos de agarrados los universitarios). Realizo el procedimiento estándar requerido para esos casos, rezando con que no me pase lo mismo que a Méndez, o que como a unos de mis compañeros en una excursión, a quienes la bolsa se les quedó pillada y tuvieron que zarandear la máquina. Ni que se me coma el cambio.
Así pues, meto la moneda. Selecciono el producto. Espero, mirando con cara perro a la máquina cada vez que la barrita giratoria se atranca, cosa que por cierto sucede 3 veces antes de que logre soltar la bolsita. *Pumb*. Me agacho a recuperar mi euro de vuelta que debe de estar a punto de escupir la máquina.
Mientras estoy cogiendo la moneda, que parece haberse quedado pegada, oigo otro *pumb*. "Anda ya, no es posible", pensé toda contenta. Y cuando fui a recoger mis galletas, allí estaban, los 2 paquetitos esperándome. Eso solo me ha pasado en el Pokémon Zafiro (algo que tampoco es para tanto, ya que en ese juego cada 10 productos te saca uno gratis) y en el Negro.
El caso es que resulta que no era tan raro como parece: la amiga que me acompañaba me comentó que a ella esa misma máquina le escupió 3 paquetes: 2 del producto seleccionado y otro del de al lado. Para que tuviera variedad en la merienda, supongo.
...
Supongo que todo el mundo sabe ya dónde voy a pillar mis postres y meriendas a partir de ahora.
Un día, en la universidad, en una de las varias máquinas expendedoras que hay. Localizo unas galletas de chocolate que cuestan 1 euro y que parecen venir bastantes (ya sabemos como somos de agarrados los universitarios). Realizo el procedimiento estándar requerido para esos casos, rezando con que no me pase lo mismo que a Méndez, o que como a unos de mis compañeros en una excursión, a quienes la bolsa se les quedó pillada y tuvieron que zarandear la máquina. Ni que se me coma el cambio.
Así pues, meto la moneda. Selecciono el producto. Espero, mirando con cara perro a la máquina cada vez que la barrita giratoria se atranca, cosa que por cierto sucede 3 veces antes de que logre soltar la bolsita. *Pumb*. Me agacho a recuperar mi euro de vuelta que debe de estar a punto de escupir la máquina.
Mientras estoy cogiendo la moneda, que parece haberse quedado pegada, oigo otro *pumb*. "Anda ya, no es posible", pensé toda contenta. Y cuando fui a recoger mis galletas, allí estaban, los 2 paquetitos esperándome. Eso solo me ha pasado en el Pokémon Zafiro (algo que tampoco es para tanto, ya que en ese juego cada 10 productos te saca uno gratis) y en el Negro.
El caso es que resulta que no era tan raro como parece: la amiga que me acompañaba me comentó que a ella esa misma máquina le escupió 3 paquetes: 2 del producto seleccionado y otro del de al lado. Para que tuviera variedad en la merienda, supongo.
...
Supongo que todo el mundo sabe ya dónde voy a pillar mis postres y meriendas a partir de ahora.
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