Parón vacacional 2017.

Parón vacacional 2017.
14/7/2017

Como todos los años, el blog entrará en parón o hiatus durante un mes aproximadamente. En ese periodo, no se publicará ninguna entrada (salvo la del juego flash del mes programada para el 31 de julio) ni ningún comentario enviado, sino que serán revisados una vez vuelva a la actividad el sitio. Tampoco estaré disponible por ninguno de mis otros canales de la red.

Se avisará a través de entrada y microentrada cuando el blog vuelva a la actividad.

Feliz verano.

Más microentradas

viernes, 6 de diciembre de 2013

La cepa 121

O la cepa de "¿100 gradidos, dices? ¡Coño, que frío!"

La cepa 121 (a falta de un nombre mejor, ya que todavía no se le ha puesto ningún nombre raro largo como una clase de filosofía después de un día de juerga) es un tipo de archeobacterias pertenecientes al grupo de las termófilas, y es el organismo capaz de vivir a mayor temperatura descubierto.

Seguro que en este punto habrán aparecido ya algunas palabras desconocida o en las que más de uno exiga su aclaración:

  • Archaeas: procariotas a simple vista similares a las bacterias, pero con algunos procesos más similares a eucariotas, entre otras rarezas, lo que hace que formen un dominio aparte de bacterias y eucariotas (en efecto, eso de los 5 reinos se ha quedado obsoleto).
  • Termófilas: hablando rápido, cualquier microorganismo para el cual 50ºC sea frío. La temperatura a la que se encuentran más a gusto oscila entre los 70 y los 100ºC aproximadamente. Las hipertermófilas son una subcategoría que engloba a aquellas cuya temperatura idónea sea superior a 100ºC. Vamos, casi nada.
Una vez dicho esto, volvamos con nuestras archeas. Estas bichas, descubiertas en una fumarola submarina del Pacífico a no se cuantísimos kilómetros de profundidad, tienen su temperatura de crecimiento óptimo a 121ºC. O sea, que no solo sobreviven, sino que se multiplican tranquilamente. ¿Que cómo aguantan? Monocapa en vez de bicapa y con anillos que las den más rigidez a la membrana plasmática, solutos especiales dentro de la célula que gelifiquen el citoplasma, etc.

La cosa es bastante importante, ya que la temperatura de esterilización del material de laboratorio, y en definitiva, de todo equipo que sea necesario esterilizar y que pueda aguantar vapor hirviendo, es a 121ºC durante 20 minutos, a 1atm. O sea, que a estas las metes en el autoclave (máquina dónde se realiza dicho proceso) y salen tan campantes.

Y, como quizá alguno ya se haya dando cuenta: "sí, vale, esa es la temperatura normal para la bacteria, pero ¿cuál es su máximo?" Lo único que sé es que es capaz de aguartar 2 horas a 130ºC. Vamos, lo que yo todos los días.

¿Patógeno? Por lo que he podido averiguar, se trata de un litotrofo (se alimenta de compuestos inorgánicos, a este en particular le gusta el hidrógeno y óxido férrico) del fondo muy fondo marino. Y además, nosotros estamos a 37ºC, 87º por debajo de su temperatura de crecimiento normal. Así que no, lo dudo mucho.

Sin embargo, esto hizo preguntarme si este pequeño sería capaz de crecer en Venus. Una corta búsqueda me demostró que no, ya que Venus posee una temperatura media de unos 450ºC. Creo que demasiado calor hasta para nuestra querida cepa 121. Pero quizá sí que tenga su análogo en otro sitio.

De todas formas, hay que reconocer que ser capaz de sobrevivir a la temperatura de cocción de una olla exprés ya tiene mucho mérito por sí solo.

Esto es todo por hoy, nos vemos.


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